Martes, 15 de Enero de 2008

Alemania cerró 2007 sin déficit público por primera vez desde 1969

EFE ·15/01/2008 - 10:18h

EFE - Imagen de archivo de un hombre trabajando en una panaderia en Pulsnitz, Alemania.

Alemania cerró el año 2007 sin déficit público por primera vez desde 1969, según la Oficina federal de Estadística.

En 2006, el déficit de Estado y administraciones públicas todavía se había situado en el 1,6 por ciento del Producto Interior Bruto.

El Estado, los Länder (estados federados) y municipios recaudaron el año pasado 70.000 millones de euros más de lo que gastaron.

El año precedente todavía se había registrado un déficit de 36.960 millones de euros.

Entre 2002 y 2005 Alemania había incumplido los criterios de Maastricht que limitan el déficit al tres por ciento del PIB; 2006 fue el primer año después de cinco en que cumplió este precepto.

Para el año en curso, el gobierno cuenta con un ligero aumento del déficit respecto a 2007, debido fundamentalmente a que parte de un retroceso en la recaudación fiscal como consecuencia de la reforma de los impuestos empresariales así como la reducción de las cotizaciones al seguro de desempleo.

Hasta ahora la consolidación presupuestaria sólo afecta al conjunto de los erarios, es decir, estado, Länder, municipios y Seguridad Social.

El ministro de Finanzas, Peer Steinbrück, se ha puesto como objetivo eliminar el déficit presupuestario del estado en el año 2011.

Por otro lado, la Oficina Federal de Estadística informó de que el la economía alemana registró en 2007 un crecimiento real del 2,5 por ciento, tras un 2,9 por ciento en el año precedente.

Según los datos publicados hoy por la Oficina Federal de Estadística, esta ligera desaceleración se debió en primera línea a la subida del Impuesto sobre el Valor Añadido en tres puntos (del 16 al 19 por ciento), que frenó el consumo privado.

El consumo privado retrocedió en un 0,3 por ciento frente a 2006, precisó la citada entidad.

El principal impulso provino una vez más del mercado exportador que creció un 8,3 por ciento, lo que permitió que Alemania pudiera defender el título de campeón del mundo en exportaciones.

La buena evolución de la cartera de pedidos y el aumento de las ganancias empresariales hizo, a su vez posible, que los empresarios aumentaran sus inversiones en maquinaria en un 8,4 por ciento.