Jueves, 14 de Abril de 2011

Volver (a Cannes)

Pedro Almodóvar competirá otro año más por la Palma de Oro con su nueva película, 'La piel que habito', a pesar de las dudas

ÁLEX VICENTE ·14/04/2011 - 11:53h

Pedro Almodóvar. EFE

La ocurrencia fue de Gilles Jacob, presidente del Festival de Cannes desde hace diez años. "Propongo acudir a las proyecciones disfrazados como los personajes de las películas, para imitar y bailar ante la pantalla a la manera de los fans de The Rocky Horror Picture Show", declaró ayer ante varios centenares de periodistas estupefactos, concentrados ante el descorche de los componentes que formarán la sección oficial del certamen. El momento, como cada año en el festival más importante del mundo, es tan esperado que incluso es motivo de quinielas en las semanas previas a su anuncio oficial.

Si la idea de Jacob se impone, existirán dos opciones para asistir al estreno mundial de La piel que habito, la nueva película de Pedro Almodóvar: vestido con el uniforme médico de su engominado protagonista, un cirujano plástico sediento de venganza, o bien con la máscara quirúrgica de su principal víctima, con el cuerpo tatuado de marcas preoperatorias.

"No pienso en premios", dijo el director manchego en un comunicado

A partir del 11 de mayo, la nueva película de Pedro Almodóvar competirá por la Palma de Oro, una de las escasas recompensas internacionales que se le siguen resistiendo. "Voy al Festival de Cannes con la ambición de hacer un buen papel, pero no pienso en premios. Me interesan sobre todo la reacción del público, la prensa y los distribuidores que se ocuparán de la película en el mundo", declaró ayer Almodóvar a través de un comunicado. "Además, Cannes siempre supone un estímulo para ponerse a dieta", concluyó el director manchego, que ya ha competido en el festival en tres ocasiones más. Siempre se ha marchado con premio, salvo con Los abrazos rotos, que se fue de vacío en 2009.

La película adapta Tarántula, novela del francés Thierry Jonquet, maestro de la serie negra que murió prematuramente en 2009. Se trata de un proyecto largamente acariciado por el director, que tenía pensado llevar a la gran pantalla desde mediados de los noventa, así como de su primera incursión en el terror psicológico.

Poco se sabe de la película, aparte de lo que deja intuir el argumento del libro. Ledgard, papel confiado a su viejo cómplice Antonio Banderas, conforma con Ève una pareja aparentemente normal, salvo por los maltratos y humillaciones a los que la somete en la intimidad. Este médico desequilibrado investiga la creación de una nueva piel que hubiera podido salvar a su antigua esposa, fallecida en un accidente automovilístico.

"Cannes siempre supone un estímulo para ponerse a dieta", añadió

Abajo los rumores

Por ahora, se han difundido dos imágenes de la película. En la primera, el actor catalán Jan Cornet aparece arrodillado ante un cubo de plástico en un inquietante subterráneo. En la segunda, Antonio Banderas observa ante el espejo a una aterrorizada Elena Anaya, que sustituye a la inicialmente prevista Penélope Cruz. "Por el modo en que evolucionó la historia, ya no la veía en el papel", aclaró el director en marzo al diario italiano La Repubblica.

El nombre de Almodóvar fue el primero anunciado ayer por el director del festival al desvelar la selección. Sonó como una sorpresa para los asistentes, tras insistentes rumores que apuntaban que la película no estaría a punto para Cannes o incluso que el director habría preferido no presentarla para evitar desvelar un inesperado giro final meses antes de su estreno comercial, previsto para principios de septiembre. Desde su productora, El Deseo, optaron ayer por no comentar nada. Los responsables del festival fueron algo más explícitos. "Todo lo que se ha escrito es cierto", confirmaba ayer el delegado general del certamen, Thierry Frémaux. "La película no tenía que estar a punto y se ha terminado in extremis. Nosotros la hemos podido ver en el último minuto. Poder presentarla en Cannes es un gran privilegio".

Con Los abrazos rotos', en 2009, se fue del festival sin ningún premio

Valores seguros

El resto de la sección oficial confirma un retorno a los valores seguros tras la pasada edición del festival, considerada una de las más flojas de los últimos tiempos. Los habituales del certamen predominan entre las 19 películas anunciadas. Los hermanos Dardenne, abonados a La Croisette y con dos Palmas de Oro en su historial, vuelven al festival con Le gamin au vélo, protagonizada por Cécile de France. Lars von Trier, que ya se hizo con el máximo galardón del certamen con Bailar en la oscuridad, regresa con Melancholia, fábula con regusto a ciencia-ficción apocalíptica que marca su novena incursión en la sección competitiva.

El italiano Nanni Moretti, que triunfó en Cannes hace una década con La habitación del hijo, presentará Habemus Papam, corrosivo retrato del Vaticano con el francés Michel Piccoli como cabeza visible de la Iglesia católica.

Además, Cannes ha logrado lo que parecía imposible: que el legendario Terrence Malick asista al estreno mundial de su esperadísima The Tree of Life, con Brad Pitt y Sean Penn, que llega al festival un año después de lo esperado. Fuera de competición, Cannes se ha asegurado la presencia de nombres con tirón, como Jodie Foster y Mel Gibson, protagonistas de The Beaver, así como el estreno de la nueva entrega de Piratas del Caribe, con Johnny Depp y esta vez sí Penélope Cruz.

En cambio, la sección paralela Un certain regard apostará por valores menos conocidos. Con algunas excepciones, como el encargado de abrirla, Gus Van Sant, que regresa con un cuento adolescente titulado Restless, y también el coreano Kim Ki-Duk, que reaparecerá por sorpresa con una película autobiográfica, justo cuando las especulaciones más macabras le daban por enfermo terminal o incluso por muerto.