Jueves, 14 de Abril de 2011

Unos 4.000 médicos colapsan Barcelona en protesta por el tijeretazo

Mas alude al caso de Grecia para justificar el ajuste

PAU CORTÉS ·14/04/2011 - 01:00h

Cerca de 200 médicos se concentraron ayer ante la Conselleria. JOSÉ COLÓN

Casi 4.000 médicos se manifestaron ayer en diferentes puntos de Barcelona, l'Hospitalet de Llobregat y Viladecans para manifestarse contra los recortes que está llevando a cabo el Govern de Artur Mas. Los manifestantes pidieron la dimisión del titular de Salut, Boi Ruiz, pese a que el día antes el conseller había asegurado que se blindará el actual sistema sanitario público catalán.

La fuerte movilización del sector se hizo sentir en el Parlament, donde el conseller y el president de la Generalitat, Artur Mas, respondieron en un clima de cierta tensión a las críticas de la oposición. "De mantenerse la línea que se estaba siguiendo, esto va hacia el colapso como Grecia", llegó a decir Mas, que responsabilizó al Tripartito del déficit de 2.500 millones. "¿Quieren el ejemplo de Grecia? ¿Saben lo que significa? Colapso del servicio público, del Estado del bienestar y de las clases más modestas", dijo Mas.

Pese a los argumentos utilizados y las garantías ofrecidas por el Govern, el colapso llegó a las calles. Trabajadores del Hospital Clínic, del Hospital del Mar y de Vall d'Hebron cortaron, respectivamente, la calle Urgell (en el Eixample barcelonés), la Ronda Litoral y la Ronda de Dalt. Grandes vías de acceso a Barcelona quedaron cerradas. Horas más tarde, un millar de médicos, convocados vía Facebook, volvieron a cortar la Ronda Litoral y protagonizaron una marcha que finalizó en el centro de la ciudad. Esta acción provocó momentos de tensión entre manifestantes y conductores. Acciones similares se registraron en l'Hospitalet y Sabadell, donde los médicos de Bellvitge y Parc Taulí cortaron vías principales.

También hubo manifestaciones en Viladecans por parte de los trabajadores del hospital de esta localidad, y ante la sede del Departament de Salut, convocada esta última por el sindicato mayoritario Metges de Catalunya. Representantes de los diferentes centros sanitarios catalanes se concentraron para entregar un manifiesto a la Conselleria en el que se expresa su voluntad de no ser "comparsas" de unos recortes que harán "saltar por los aires uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo".

La solución que propone el texto es "anular el plan de medidas e invertir los esfuerzos en conseguir más financiación". Los médicos escenificaron su malestar ante los recortes lanzando una caja de tijeras al suelo.

Los manifestantes coincidieron en calificar de "insuficientes" las palabras que el día anterior había expresado el máximo responsable de la Conselleria. Ruiz había intentado tranquilizar los ánimos asegurando que se comprometía a trazar una serie de "líneas rojas" que aseguraran el mantenimiento del actual sistema sanitario.

Antoni Gallego, secretario general de Metges de Catalunya, aseguró a Público que las "líneas rojas" que no deben ser traspasadas son aquellas que vulneran la relación entre médico y paciente. Los recortes que hay que hacer deben afectar, según su opinión, a los altos cargos, y denunció que el cierre de plantas se produce porque muchos centros ya estaban "al límite".