Miércoles, 13 de Abril de 2011

Riesgos para salud desaparecerían al finalizar terapia hormonal

Reuters ·13/04/2011 - 18:39h

Por Kerry Grens

Los riesgos para la salud asociados con la terapia hormonal con estrógeno desaparecerían cuando las usuarias finalizan el tratamiento.

Esta, para Graham Colditz, profesor de la Escuela de Medicina de Washington University, es una buena noticia para las mujeres de 50 años porque ése es el grupo etario que suele tomar hormonas para controlar los síntomas de la menopausia.

"Pero eso no significa que tomarlas durante cinco a 10 años no tenga riesgos", dijo Colditz, autor de un editorial sobre el estudio.

La investigación se concentró en un subgrupo de un estudio que había generado dudas sobre la seguridad de la terapia hormonal. A esas participantes se les había hecho una histerectomía antes de ingresar al estudio; allí se las incluyó en un grupo tratado con estrógeno.

El estudio llamado Women's Health Initiative había demostrado en el 2002 que el uso de la combinación de hormonas, incluido el estrógeno, aumentaba los accidentes cerebrovasculares (ACV) y la formación de coágulos, y que reducía las fracturas de cadera.

Pero varios años después de que esas participantes abandonaron el estrógeno, el riesgo de sufrir esas complicaciones, incluidos el cáncer de mama y las cardiopatías, recuperó su nivel normal, publica Journal of the American Medical Association.

El equipo aclara que eso es aplicable sólo a las mujeres de 50 años y a las usuarias de estrógeno después de una histerectomía. En las mayores, la combinación hormonal conserva sus riesgos.

Los autores siguieron a 7.645 mujeres durante 10 años (seis años durante el tratamiento hormonal y cuatro años después de finalizarlo). El grupo seleccionado al azar para utilizar la terapia hormonal recibió Premarin (Wyeth).

Las usuarias de estrógeno tuvieron un 36 por ciento más riesgo de tener un ACV y un 47 por ciento más de desarrollar coágulos sanguíneos.

Es decir que 45 de cada 10.000 mujeres tratadas con terapia hormonal tuvo un ACV, comparado con 34 de cada 10.000 mujeres que no tomaban estrógeno. En tanto, 23 de cada 10.000 usuarias de estrógeno desarrollaron un coágulo sanguíneo, comparado con 15 de cada 10.000 del grupo de control.

Pero, a los 10 años, esas diferencias habían desaparecido.

Es más, en las mujeres de 50 años, la terapia con estrógeno dejó algunos beneficios: redujo un 46 por ciento el riesgo de tener un infarto y un 27 por ciento el de morir en 10 años. Eso se tradujo en 12 infartos menos y en 13 muertes menos por cada 10.000 mujeres en ese grupo etario.

En cambio, en las mujeres de 70 años, el uso de estrógeno potenció ciertos riesgos: a los 10 años, se registraron 16 infartos y 19 muertes más a esa edad.

"Si es mujer y tiene 70 años, hay muy pocos motivos para empezar a tomar estrógeno", dijo la doctora Andrea LaCroix, del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson, en Seattle, y autora principal del estudio.

Según Colditz, se desconoce cuál es la edad límite y la duración adecuadas para que la terapia hormonal brinde el máximo beneficio con el mínimo riesgo.

Las participantes habían tomado estrógeno durante 3,5 años, en promedio, y siguieron usándolo en distintas dosis durante un total de seis años.

"Algunas mujeres no quieren suspender la terapia. Nuestros resultados no son claros para ese grupo", dijo LaCroix.

FUENTE: Journal of the American Medical Association, 5 de abril del 2011