Miércoles, 13 de Abril de 2011

Una niña robada encuentra a su madre 30 años después

Los denunciantes presentan 281 casos nuevos ante la Fiscalía

DIEGO BARCALA ·13/04/2011 - 08:30h

Inés Madrigal, que fue robada en Madrid en 1967, aún busca a su madre.

Rocío García Sanz, de 30 años, encontró la semana pasada a su madre biológica. "Le habían dicho que yo había nacido varón y creyó que, tras darme en adopción, había muerto años después. Estamos todavía muy impactadas", recuerda Rocío sobre la llamada que le volvió a comunicar con su madre tres décadas después de su separación. Este caso se ha resuelto gracias a la campaña llevada a cabo desde hace dos años por agrupaciones de afectados por el robo de niños. La Asociación de Afectados por las Adopciones Irregulares (Anadir) presentó ayer a la Fiscalía 281 nuevos casos. En total, ya suman más de 500.

"Mi madre fue engañada en 1980 en la clínica Santa Cristina de la calle de O'Donnell de Madrid para darme en adopción. Le dijeron que ya tenía un niño de 3 años y que era mejor que renunciara a mí, pero cuando dio a luz se arrepintió", explica Rocío, que ha encontrado a su madre gracias a la revista Interviú. "Vivimos cada una en una punta de Madrid. Necesitamos tiempo. Mi hermano, de 33 años, no sabía nada", añade.

"Mi madre me dice que fue engañada", dice Rocío tras el reencuentro

La monja y la farmacéutica

La madre biológica de Rocío trató de buscarla sin éxito hasta el punto que la dio por muerta. Los padres adoptivos le explicaron a Rocío desde pequeña que había sido adoptada. Una monja, María Gómez Valbuena, fue la que se encargó de manipular a la mujer para conseguir el bebé después del pago de un "donativo" de 50.000 pesetas a una farmacéutica de San Sebastián de los Reyes (Madrid), que actuó de intermediaria. El médico que falsificó los documentos, Antonio Fernández-Chacón, ya ha fallecido, pero las otras dos implicadas serán denunciadas por madre e hija en la Fiscalía.

Rocío va recuperando poco a poco la relación perdida con su madre, que ahora tiene 52 años: "Me cuenta que no estaba en una situación desfavorecida sino que como madre soltera lo tenía más fácil para ser engañada o manipulada. Ella se dedicaba a coser y me estuvo buscando, pero creía que yo era un chico".

La mujer le ha contado que la tuvo siendo soltera y que se dedicaba a coser

Pese a que la madre de Rocío se arrepintió de haberla dado en adopción, fue convencida por la monja y la farmacéutica para que firmase la entrega . La religiosa llegó a redactar un documento en el que decía que el recién nacido no había sido reclamado por nadie.

"¿Mi padre? Paso a paso. He conocido a mi madre hace una semana", concluye Rocío, que prefiere mantener el anonimato de su madre biológica "por el gran parecido físico". Rocío es la delegada en Madrid de Anadir y es consciente de que su caso ha sido más sencillo de resolver gracias a que tenía en su poder un documento de la clínica Santa Crisitina con el nombre y el apellido de su madre biológica.

Bebé prematuro

Ese dato es el que le falta a Inés Madrigal, de 42 años, para reconstruir su vida. Sabe desde los 18 años que sus padres la compraron en la clínica San Ramón de Madrid. "Nací prematura, muy pequeñita, no cumplía el perfil de los niños dados en adopción", explica Inés.

"Mi madre adoptiva vivía en Los Molinos (Madrid) cerca de un convento que tenía niños de adopción. Ayudaba a las monjas a cuidar a los críos, e incluso llegó a tener en su casa a un niño durante dos años. Gracias a esta colaboración, mis padres conocieron a un jesuita que les puso en contacto con el ginecólogo Eduardo Vela", añade.

Los padres adoptivos de Inés sólo fueron en dos ocasiones a la clínica San Ramón. En la primera conocieron al doctor Vela, que les llegó a insinuar que sería necesario simular un embarazo. No hizo falta. Poco después fueron llamados para ir al hospital con ropa de bebé. "Este médico les decía que había mucha prostituta o joven de buena familia que no quería tener al bebé", recuerda la afectada.

La búsqueda de su madre sigue activa. Inés busca desde Murcia, donde es delegada de Anadir. Para encontrarla confía en las actuaciones del fiscal de Madrid que lleva su caso. No tiene ningún documento. "Falsificaron mi partida de nacimiento y los padres que figuran son los míos adoptivos", concluye.