Martes, 12 de Abril de 2011

La familia de María Arcos pide que busquen su cuerpo en las fincas del imputado

EFE ·12/04/2011 - 13:13h

EFE - Rosa Arcos, hermana de la desaparecida hace quince años María José Arcos, durante la rueda de prensa que ofreció hoy, en la que reclamó a la Guardia Civil que busque el cuerpo de su hermana en las fincas del imputado en este caso, R.V., puesto que "esa teoría es mucho más consistente que las otras opciones" barajadas por la propia familia.

Rosa Arcos, hermana de la desaparecida hace quince años María José Arcos, ha reclamado hoy a la Guardia Civil que busque el cuerpo de su hermana en las fincas del imputado en este caso, R.V., puesto que "esa teoría es mucho más consistente que las otras opciones" barajadas por la propia familia.

En conferencia de prensa, Rosa Arcos descartó la posibilidad de que el imputado usara un barco para deshacerse del cuerpo, puesto que la embarcación que utiliza R.V. "no se fondeó hasta el día 18", sostuvo, y la desaparición ocurrió el 15 de agosto de 1996.

Arcos mostró su satisfacción con el nuevo rumbo de la investigación, tras la imputación del hombre y su entrada en prisión, pero lamentó que la familia de la desaparecida tuviera que esperar 15 años, lo que atribuyó a que en 1996 no existía ninguna ley de violencia de género "con la que se hubiera procedido de otra forma".

"Soy consciente de que en 1996 era imposible enjuiciar a alguien a partir de indicios, pero hoy eso se puede hacer", sostuvo en referencia a crímenes en los que no aparecen los cadáveres.

No obstante, denunció que "se fue excesivamente condescendiente" con el imputado en las primeras fases de la investigación, las cuales "se hicieron mal", precisó.

Arcos aclaró a este respeto que, al comienzo de las investigaciones hace 15 años, "se enjuiciaba el proceder de María José Arcos" en lugar del de R.V., y lamentó que "un policía de Santiago" le dijera que "el único delito que tuvo este señor fue el de tener éxito con las mujeres".

El abogado de la familia, Evaristo Nogueira, pidió el pasado viernes todas las "diligencias oportunas" para esclarecer si el cuerpo está enterrado en una finca del imputado.

En este contexto, Arcos reiteró su deseo de que se busque el cuerpo con un geolocalizador e informó de que su prioridad es apoyar todas las peticiones que se hagan para aclarar lo sucedido.

Por ello, el letrado de la acusación solicitará todas las pruebas técnicas, tecnológicas, periciales y testificales que considere "oportunas para ahondar más en lo que ya hay hecho", admitió Arcos.

Las primeras actuaciones por parte de la acusación se centrarán en pedir el registro de fincas de R.V. para reafirmar la utilización del geolocalizador y, "a partir de ahí, prudencia", concretó.

Durante su intervención, Rosa Arcos recordó que durante estos 15 años, su familia guardó "muy conscientemente" los datos personales del imputado y respetó su presunción de inocencia, por lo que pidió el mismo respeto al "derecho de formular acusación" por parte de su familia.

Arcos insistió en que deben ser considerados "indicios suficientes" las afirmaciones de que María José "quedó sólo" con R.V. el día de su desaparición, y que tenían discusiones porque ella pretendía recuperar un millón de pesetas que le había prestado a él "en fechas próximas", aseveró.

Además, Arcos señaló que en el atestado entregado al Juzgado de Ribeira por la Guardia Civil el pasado viernes se señala que, tras los registros practicados en dos casas del detenido, aficionado a la caza, se encontraron decenas de sprays paralizantes, unos grilletes, abundante munición, cuatro armas de fuego y un dossier con recortes de prensa sobre el caso de María José.

María José Arcos tenía 35 años cuando desapareció el 15 de agosto de 1996 sin dejar rastro alguno de su paradero, mientras que su coche fue hallado días más tarde frente al faro de Corrubedo, en el municipio coruñés de Ribeira, en cuyo interior se encontraba su cartera con documentación y otras pertenencias personales, aunque no se halló huella alguna.