Lunes, 14 de Enero de 2008

Amnistia Internacional insta a las autoridades iraníes a abolir la pena de muerte por lapidación

EFE ·14/01/2008 - 16:04h

EFE - Unos manifestantes escenifican la lapidación de una mujer con motivo de una protesta contra el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Manuchehr Mottaki, durante su estancia en Oslo en mayo de 2007.

Amnistía Internacional instó a las autoridades iraníes a abolir la pena de muerte por lapidación y a imponer una moratoria inmediata a esta práctica "grotesca e inaceptable".

El mensaje de AI se produce cuando hay actualmente en ese país nueve mujeres y dos hombres condenados a morir lapidados, según señala la organización en un informe divulgado ayer.

En la nota, esta organización pro derechos humanos hace un llamamiento urgente a Irán para que este país modifique su código penal y para que se adhiera mientras tanto a la moratoria sobre la lapidación impuesta en el 2002.

Desde ese año, se han registrado casos de condenas de este tipo, como el del iraní Ja'far Kiani, quien fue lapidado el 5 de julio de 2007 en el pueblo de Aghche-kand, cerca de Takestan, en la provincia de Qazvin, acusado de haber cometido adulterio con Mokarrameh Ebrahimi, con quien tenía dos hijos y quien también fue condenada a morir de esa forma.

El de Kiani fue el primer caso de confirmación oficial de lapidación pese a la moratoria del 2002 y actualmente, Mokarrameh se encuentra presuntamente detenida en la prisión de Choubin, en la provincia iraní de Qazvin con uno de sus hijos, aunque existen temores que apuntan a que podría haber sufrido el mismo destino.

En el informe de AI, se detallan, además, los casos de las restantes ocho mujeres y dos hombres que, de no cambiar la situación en Irán, también podrían morir lapidados.

"Damos la bienvenida a los pasos adoptados recientemente hacia la reforma y a las publicaciones que indican que el parlamento iraní está negociando la modificación del código penal, que permitiría la suspensión de al menos algunas de las sentencias de lapidación", señala Malcolm Smart, el director del programa de AI en Oriente Medio y en el Norte de África.

En el informe, Smart indica que las autoridades iraníes "deben ir mucho más lejos y adoptar los pasos necesarios para asegurarse de que el nuevo código penal no permite ni la lapidación hasta la muerte, ni la ejecución de otra manera por adulterio".

El código penal iraní contempla la ejecución por lapidación e incluso estipula que las piedras pueden ser lo suficientemente grandes para causar dolor a la víctima, pero lo bastante como para matarla de forma inmediata.

Los defectos graves detectados en el sistema judicial iraní resultan con frecuencia, observa AI, en la celebración de "juicios injustos", que contemplan en algunos casos la pena capital.