Lunes, 11 de Abril de 2011

El fiscal eleva de 220 a 438 años su petición para los dos presuntos piratas

EFE ·11/04/2011 - 12:09h

EFE - El armador del atunero vasco "Alakrana", Kepa Etxebarría. EFE/Archivo

El fiscal ha elevado de 220 años a 438 años de cárcel su petición de pena para cada uno de los dos presuntos piratas somalíes detenidos tras el secuestro del "Alakrana", el 2 de octubre de 2009, a los que, según ha expuesto, "al impartirles Justicia les estamos otorgando una humanidad" que negaron a los tripulantes del buque.

"Tienen que ser conscientes de todo el mal que han causado y ser conscientes de que a ellos nunca se les hará lo que ellos hicieron" ha destacado el fiscal de la Audiencia Nacional Jesús Alonso tras duplicar su petición de pena para los dos presuntos piratas "Abdu Willy" y "Raageggesey Adji Haman".

El juicio, que comenzó el pasado 28 de enero en la Audiencia Nacional, ha quedado hoy visto para sentencia después de que los dos acusados hayan renunciado a su derecho a la última palabra.

Alonso ha reiterado que "no se pide un castigo, sólo se pide Justicia y no sólo para las víctimas del delito sino también para los dos procesados porque, aplicándoles la ley, se les da una condición de ser social y de seres humanos".

"Simplemente, con la simulación del fusilamiento" a la que fue sometida la tripulación "merecerían una pena dura", ha considerado.

A su juicio, los dos acusados "no son unos pobres pescadores que han sido secuestrados", tal y como ellos han alegado, sino que "son miembros" del grupo de secuestradores y "parte activa" porque según varios testimonios, "han pegado" a algunos de los tripulantes.

Acto seguido, Alonso ha nombrado a los testigos que han reconocido a los dos procesados "como miembros del grupo de secuestradores" y ha tratado de desmontar su coartada, basada en que ellos mismos fueron secuestrados cuando pescaban, preguntándose: "¿Dónde van a pescar en mitad del océano Índico sin redes ni nada?. Es una versión increíble", ha concluido.

Además, ha añadido, el esquife en el que son detenidos es idéntico a los utilizados por los piratas y ha recordado como en su interior se encontró gasolina, motores, una navaja de Albacete, 2.500 dólares, y móviles de marineros senegaleses que iban en el atunero vasco, por lo que ellos debieron cogerlo del buque.

Antes, el armador del "Alakrana", Kepa Etxebarria, que se encontraba de vacaciones en el Kilimanjaro cuando se produjo el secuestro, ha asegurado que los acusados fueron parte de las negociaciones desde el primer día, y sobre el dinero del rescate ha dicho que él llegó a conocer una oferta de 4 millones de dólares.

Los piratas pedían diez millones de dólares, pero "cuando iban negociando sobre tres o cuatro millones yo ya no estuve en ninguna conversación más de dinero", ha afirmado Etxeberria, que ha dicho que sin embargo no le consta que se pagara un rescate.

El armador ha explicado que un hombre que se hacía llamar Pepe y que se identificó como "de los misteriosos" fue quien dirigió las negociaciones y ha relatado que siempre fue "intransigente" respecto a los dos detenidos diciéndoles que ese tema estaba en manos de la Justicia española y no había nada que hacer.

Al principio, "dejar una negociación de tal calibre en manos de 'Pepe el misterioso' me parecía un poco de cómic", ha admitido Etxebarria, aunque "después de varias llamadas, te dabas cuenta de que sabía lo que tenía entre manos. Hablaba inglés, tenía claras sus pautas, mucho rigor y mano izquierda a la hora de plantarse y contestar".

El armador ha explicado que Pepe acudía todas las mañanas a la embajada de España en Kenya y en una sala llamaba a los piratas y si quería hablar otra vez se quedaba en la sede de la legación española hasta la hora que se había pactado la siguiente llamada.

La defensa, que ha ejercido el abogado Andreas Chalaris, ha pedido la libre absolución, o en su defecto que se les aplique la atenuante de miedo insuperable.

El abogado ha manifestado su desacuerdo con este juicio señalando que en un hecho similar como el secuestro del buque "Playa de Bakio" se decidió juzgar a los piratas en Kenya y no en España.