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Lunes, 11 de Abril de 2011

Berlusconi: "Ni en sueños me van a condenar"

'Il Cavaliere' vuelve a comparecer ante el Tribunal  Penal de Milán. Dice que le dio dinero a Ruby para apartarla de la prostitución.

PUBLICO.ES / EFE ·11/04/2011 - 11:32h

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, volvió a acudir este lunes al Tribunal Penal de Milán por segunda vez en quince días para asistir a una nueva vista del juicio Mediaset. Il Cavaliere está acusado de un supuesto delito de fraude fiscal. El pasado 28 de marzo Berlusconi ya se presentó ante el mismo tribunal, en la reanudación del caso Mediatrade. Esta era la primera vez que se presentaba a un juicio en ocho años.

El jefe del Gobierno italiano llegó en torno a las 09.45 horas protegido por importantes medidas de seguridad y en medio de los aplausos de sus seguidores. Berlusconi entró directamente en el recinto del Tribunal de Milán a bordo de un coche oficial, sin bajarse para hacer declaraciones a los numerosos periodistas nacionales e internacionales que esperaban su llegada.

Ya dentro del edificio, y preguntado por los periodistas sobre la posibilidad que sea condenado por este caso, Berlusconi fue tajante: "Ni en sueños, no hagamos reír". El primer ministro italiano dijo estar convencido de que contra él sólo hay acusaciones "risibles, infundadas y demenciales".

El mandatario se refirió además al caso Ruby, en el que se le juzga por supuesto abuso de poder e incitación a la prostitución de menores y sobre el que afirmó que "en un país cívico las escuchas telefónicas no pueden ser llevadas a proceso porque son manipulables".

"Hay una magistratura que trabaja contra el país", sentenció el primer ministro italiano, quien, en tono irónico, comentó que "como hay poco que hacer el Gobierno", acude al Tribunal de Milán para encontrar "otra ocupación".

"Ruby me contó una historia dolorosa"

También se refirió a otro asunto que le tiene acorralado en los tribunales, el caso Ruby. Berlusconi aseguró que le dio dinero a Ruby, la joven marroquí que acudió a sus fiestas cuando era menor de edad, para evitar que recurriera a la prostitución.

"La había ayudado y la había, incluso, dado la posibilidad de entrar en un centro estético con una amiga, algo que ella habría podido llevar a cabo si llevaba el láser depilatorio por un importe que a mí me parecía de 45.000 euros", dijo Berlusconi, en unas declaraciones que recogen los medios italianos. "Sin embargo, ella dijo que necesitaba 60.000 y yo di el encargo de darle este dinero para apartarla de cualquier necesidad, para llevarla en la dirección contraria y no que no se viera obligada a recurrir a la prostitución".

"Ella dijo que necesitaba 60.000 euros y yo di el encargo de darle este dinero para apartarla de cualquier necesidad"

El primer ministro, quien comentó que Ruby le contó una "historia dolorosa" que le conmovió, aseguró que, por tanto, no es verdad la acusación "infamante" de la incitación a la prostitución de menores, además porque, según él, ella siempre ha negado las relaciones sexuales.

Berlusconi también negó la acusación de abuso de poder por la llamada que realizó a una comisaría de Milán para pedir que dejaran en libertad a Ruby, quien había sido detenida por un robo, asegurando el primer ministro que era la sobrina del entonces presidente egipcio, Hosni Mubarak.

"Yo soy siempre muy cortés y pedí una información preocupado por una situación que podía dar lugar a un incidente diplomático", afirmó el primer ministro italiano.

Cuatro procesos

En el exterior del Palacio de Justicia de la capital lombarda un centenar de seguidores del mandatario aguardaba la llegada de Berlusconi con grandes globos azules y carteles en los que se podían leer "Silvio, debes resistir", contrastando con los detractores del político, que también se agolpaban en el lugar.

Al comienzo de la vista, que se celebra a puertas abiertas, pero sin fotógrafos ni cámaras de televisión, los jueces revocaron la declaración de "contumacia" (rebeldía) que dictaminaron sobre Berlusconi en la anterior vista al no presentarse ni justificar su ausencia por compromisos oficiales en el caso Ruby.

Después de varios meses suspendido a la espera de que el Tribunal Constitucional se pronunciara sobre el último escudo judicial de Berlusconi, el juicio Mediaset se reanudó el pasado 28 de febrero con una audiencia a la que no acudió el primer ministro.

 Los jueces revocaron la declaración de "contumacia" (rebeldía) que dictaminaron sobre Berlusconi en la anterior vista

El Tribunal de Milán juzga la compraventa de los derechos de transmisión de películas estadounidenses por parte de Mediaset (el grupo audiovisual de Berlusconi y que controla la cadena de televisión española Telecinco) bajo la sospecha de un aumento artificial del precio real de los derechos para evadir dinero al fisco y desviarlo a cuentas en el extranjero.

Mediaset es uno de los cuatro procesos que Berlusconi tiene pendientes en el mismo tribunal: el juicio Mills (corrupción en acto judicial), el caso Mediatrade (fraude fiscal y apropiación indebida), y el caso Ruby (abuso de poder e incitación a la prostitución de menores).