Archivo de Público
Viernes, 8 de Abril de 2011

El Ejército israelí mata a 14 palestinos en Gaza

Israel y Hamás se enzarzan en una espiral de violencia

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·08/04/2011 - 10:40h

EFE - Mujeres palestinas lloran durante el funeral de Abdallah al-Qarra, militante del movimiento islámico Hamás, en la localidad de Jan Yunes, Franja de Gaza.

Al menos 14 palestinos, incluidos varios civiles, han muerto en la última escalada de violencia que se inició el jueves en la zona de la franja de Gaza y el sur de Israel y que se agravó con más bombardeos. El número de palestinos heridos asciende a 65, de los que la mayoría son civiles.

Entre los muertos, nueve en total, figuran cinco civiles. Cuatro miembros de las Brigadas al Qasam, las milicias de Hamás, murieron en los ataques, dos en la localidad de Jan Yunis y otros dos en el norte de la franja. En Jan Yunis también fallecieron una mujer de 45 años y una de sus hijas, de 21 años. Un civil de 55 años murió en Rafah y otros dos varones, uno de ellos un niño de 11 años, fallecieron al este de la ciudad de Gaza.

El Ejército israelí dijo que lamentaba la muerte de civiles, aunque acusó de ello a las milicias palestinas que, según los militares, utilizan a los civiles como escudos humanos. Lo cierto es que los ataques israelíes causan regularmente un elevado número de muertos civiles y, según algunas ONG, en ocasiones parecen deliberados.

La última oleada de ataques comenzó cuando un proyectil anticarro impactó en un autobús escolar israelí que el jueves por la tarde circulaba por una carretera cercana a la franja de Gaza. En el autobús viajaban el conductor, que resultó herido leve, y un estudiante de 16 años, que resultó herido muy grave y anoche se encontraba en estado crítico. Un gran número de escolares había bajado del autobús momentos antes, lo que evitó una tragedia de grandes proporciones.

Este ataque se lo atribuyó Hamás. Aunque la organización fundamentalista no dio una explicación al respecto, la situación en la zona ha estado caliente durante los últimos días y subió de tono el 5 de abril por la noche, cuando tuvo lugar un bombardeo, atribuido a la aviación israelí, contra un vehículo en el que viajaba un miliciano de
Hamás cerca de la ciudad de Port-Sudan, en el país africano.

Operación en Sudán

La información que se ha publicado recientemente, aunque no está contrastada, indica que el miliciano de  Hamás que murió en el acto en Sudán se encargaba de transportar armas iraníes desde ese país africano a la franja de Gaza por carretera. Esta no sería la primera intervención de la aviación israelí en Sudán contra elementos de Hamás.

El primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, que regresó de un viaje a Alemania y Chequia, advirtió de que el ataque contra el autocar escolar supone haber “cruzado una línea”. “Cualquiera que trate de hacer daño y de asesinar a niños lo pagará con su vida”, dijo Netanyahu.

Las milicias dispararon una veintena de cohetes y granadas de mortero contra Israel y en tres casos estos proyectiles fueron neutralizados en el aire por la Cúpula de Hierro, un sistema antimisiles que ha desarrollado Israel para destruir los cohetes antes de que lleguen a su destino, siendo la primera vez que este sistema se pone en activo durante un conflicto.

Los ataques israelíes también se dirigieron contra los túneles que comunican la Franja con Egipto y contra transformadores eléctricos que fueron destruidos, causando cortes de suministro en amplias zonas de Gaza.