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Jueves, 7 de Abril de 2011

El café y el té no influyen demasiado en incontinencia urinaria

Reuters ·07/04/2011 - 16:58h

Por Leigh Krietsch Boerner

A pesar de que las guías internacionales recomiendan reducir el consumo de cafeína para mejorar la incontinencia urinaria, un nuevo estudio revela que el café o el té no influirían demasiado en la evolución de esa enfermedad.

En un estudio sobre más de 14.000 gemelos de Suecia, un equipo halló que beber café o té no aumentaba significativamente la posibilidad de sufrir de incontinencia urinaria. Al considerar la edad, los bebedores de café tenían menos riesgo de desarrollarla que el resto.

"Esto no sorprende, pero va en contra del conocimiento actual", dijo el autor principal, Giorgio Tettamanti, estudiante de doctorado de epidemiología del Instituto Carolina, Estocolmo.

A veces, los médicos les aconsejan a las mujeres con incontinencia urinaria que traten de consumir menos cafeína, dijo Nancy Nairi Maserejian, epidemióloga de New England Research Institutes, Inc., Watertown, Massachusetts.

"De hecho, lo dicen las guías", dijo Maserejian, que no participó del estudio.

Pero los nuevos resultados no significan que las mujeres con vejigas incontinentes deberían dejar de disfrutar de sus infusiones preferidas.

"La moderación es clave y las mujeres tienen que conversar con el médico y decidir qué es lo mejor para cada una", agregó Maserejian.

El equipo de Tettamanti realizó una encuesta online a pares de gemelas para conocer sus hábitos de consumo de cafeína y si tenían síntomas de incontinencia urinaria.

En todos los grupos etarios, algo más de 900 dijeron que habían tenido por lo menos un síntoma.

Al inicio, nueve de cada 100 bebedoras de café tenían incontinencia urinaria, comparado con 6/100 de las que no bebían café.

Pero, al considerar otros factores que podrían influir (edad, IMC, tabaquismo y partos), el riesgo de desarrollar incontinencia era un 22 por ciento menor en las bebedoras de café.

Es que en el grupo que consumía café tendían a ser mayores y la edad explicó gran parte de aquella alta tasa inicial.

Los autores sí hallaron relación entre el consumo de té y la vejiga hiperactiva (necesidad súbita de orinar, generalmente varias veces al día).

Al comparar entre gemelas idénticas y fraternas, la asociación desapareció, publicó el equipo en BJOG.

En Estados Unidos, 1-2 mujeres de cada 10 tiene pérdidas urinarias semanales, según los CDC. Tettamanti sugirió que reducir su consumo disminuiría el consumo total de líquido y, por lo tanto, cuánto se llena la vejiga.

"Pero hay que recordar que la restricción de líquidos puede producir constipación en las mujeres mayores, que son más propensas a tener incontinencia urinaria", dijo.

Con la edad, aumenta el riesgo de desarrollar incontinencia.

"La vejiga es un músculo y su capacidad de retener la orina se va debilitando", explicó Maserejian. Factores genéticos, los partos y la obesidad, en especial en la cintura, elevan el riesgo de sufrir de este trastorno.

Adelgazar reduce los síntomas, agregó.

FUENTE: BJOG, online 15 de marzo del 2011.