Jueves, 7 de Abril de 2011

Assayas desmonta el "mito mediático" del terrorista Ilich Ramírez en "Carlos"

EFE ·07/04/2011 - 15:15h

EFE - El director francés de la película "Carlos", Oliver Assayas, momentos antes de iniciarse la rueda de prensa durante la primera jornada de la 32ª edición de La Mostra de cine en Valencia.

La Mostra de Valencia acoge hoy el preestreno en España de la película "Carlos", un film francés dirigido por Olivier Assayas que desmonta el "mito mediático" que se generó en torno al terrorista internacional Ilich Ramírez Sánchez y sus operaciones en Europa con el Frente para la Liberación de Palestina.

La película, que cuenta con dos versiones -una de más de dos horas y media, la que se exhibe esta noche en la gala inaugural, y otra de cinco horas y media de duración-, recrea con "la máxima verosimilitud" posible la trayectoria de uno de los terroristas más famosos de la historia, desde sus inicios vinculados a la extrema izquierda romántica hasta su decadencia como mercenario de pretextos revolucionarios.

Según ha expuesto en rueda de prensa el realizador francés, que llevó a cabo una intensa labor de documentación sobre este personaje para escribir el largometraje, "Carlos estaba más vinculado con la prensa que con los movimientos de izquierdas, que recelaban de él".

No obstante, la película -exhibida en la pasada edición del Festival de Cannes- no se centra únicamente en la vida de este terrorista venezolano, sino que trata de exponer "el funcionamiento del poder totalitario y la estrategia geopolítica" de países como Libia y Siria, antes y después de la Guerra Fría.

Assayas reconoce que abordar un proyecto sobre política y espionaje en Oriente Próximo entrañó cierta "dificultad", si bien su intención no era "polemizar" sino "acercase los más hecho posible a los hechos reales" y contarlos desde "cierta distancia".

De hecho, según sostiene, es "mucho más cercana a la realidad" que la mayoría de las bibliografías sobre este personaje que se venden actualmente.

Ramírez, alias "Carlos", se convirtió en una "celebridad" tras el asesinato de dos policías en Francia y el posterior secuestro de once ministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo en Viena, en diciembre de 1975.

Los medios de comunicación "se cebaron" con él y generaron una "figura novelesca" debido a su "personalidad única", a través de la cual se puso rostro a "la agitación izquierdista vinculada al espionaje" de la década de los 70, según ha contado.

Los productores de la película intentaron que fuera encarnado por una "estrella" -se barajaron los nombres de Javier Bardem y Gael García Bernal-, pero Assayas creyó que el actor venezolano Edgar Ramírez era "perfecto" por su físico, su talento como actor, su formación lingüística y su "profundo conocimiento" de los hechos que describe la película.

"Ha sido uno de los artesanos de la película, la ha dirigido desde dentro", ha reconocido el director, quien ha asegurado que su protagonista tuvo que someterse a una terapia psicológica para "deshacerse" de un personaje que "había inundado su cuerpo".

La película fue concebida inicialmente para el cine pero su larga duración obligó a su director a buscar financiación entre las productoras televisivas, por lo que finalmente se convirtió en una "miniserie".

No obstante, se estrenó en la salas comerciales de cine, en sus dos versiones de metraje, y obtuvo éxito de público con ambas duraciones en países como Estados Unidos y el Reino Unido.

Hacer una versión "corta" de su proyecto no fue "una ofensa" para su director sino un "placer" con el que, a pesar de su dificultad, se encuentra "muy satisfecho".

"Carlos" se proyectará mañana en la Mostra en su formato más corto, y el próximo sábado en su versión íntegra.