Miércoles, 6 de Abril de 2011

"Vivimos una época en la que los peores vicios se convierten en leyes"

Un investigador italiano avisa de un castigo divino por reconocer los derechos de los homosexuales como derechos humanos

PÚBLICO.ES ·06/04/2011 - 13:53h

No se sabe muy bien cómo "los terremotos pueden ser una voz terrible aunque paternal de la bondad de Dios", pero lo que sí parece claro es que Roberto de Mattei tiene un problema. De Mattei es vicepresidente del Centro Nacional de Investigación italiano (CNR), y utiliza la emisora católica Radio Maria como altavoz para exponer sus ideas religiosas fundamentalistas sobre la vida terrenal.

Aquella afirmación a finales de marzo le costó unas cuantas peticiones de dimisión por parte de los sindicatos, que opinan que un representante de esa institución debería ser un poco más prudente. Anteayer, como recoge el diario La Repubblica, volvió a las ondas y contó una parte de la historia hasta ahora desconocida: La caída del imperio romano fue culpa de los "invertidos que infectaban" Cartago.

Por invertidos, De Mattei, se refiere a los homosexuales, que desde su punto de vista, contagiaron a la capital africana del imperio hasta provocar su fin. El vicepresidente del CNR basó su reflexión en las palabras de Salviano de Marsella, autor cristiano del Siglo V.: "Cartago, la capital del África romana [...] tenía reputación de ser el paraíso de los homosexuales. Y Salviano interpreta las invasiones bárbaras como un castigo por esta transgresión moral", dice De Mattei, que continúa leyendo el texto de Salviano: "En Cartago este vicio no era poca cosa, sino una peste incluso si los travestidos no eran muchos, lo que pasaba es que la feminidad de unos pocos contagiaba a la mayoría".

"Una única prostituta, por ejemplo, hace fornicar a muchos hombres,y sucede lo mismo con la abominable presencia de pocos invertidos, que infectaban a un buen puñado de gente.Y no sabría decir quién es más culpable delante de dios, desde el momento en que los invertidos y sus propias víctimas son condenados con el mismo castigo. Los hombres afeminados y los homosexuales no tendrán cabida en el Reino de Dios", terminó de leer.

Los derechos humanos, según De Mattei

A partir de aquí, De Mattei aplicó la teoría de Salviano para acomodarla a su interpretación de la historia: "Salviano quiere demostrar que el juicio de Dios no se ejercita solo en el fin del mundo, sino en cualquier momento histórico. Los bárbaros que invadieron Occidente en el siglo IV son un instrumento de Dios. La Providencia, que trae el bien y el mal, se sirvió de ellos para purificar una sociedad corrupta y decadente, como era la romana".

"es mejor tener en el Gobierno a un homosexual que lo combata, que un no homosexual que lo tolere y lo permita" No lejos de estar satisfecho con la aplicación histórica del castigo divino, De Mattei dio un paso más y trajo ese ejemplo a la vida actual: "Sus palabra deben ser meditadas porque hoy vivimos en una época en la que los peores vicios son alimentados por los medios de comunicación masiva y encima son inscritos en las leyes como derechos humanos. Dios no es ajeno a lo que pasa en la historia. Todo mal tiene su castigo".

Como recoge el periódico italiano, De Mattei ya dijo una vez en una entrevista que "me parece mucho mejor tener en el Gobierno a un homosexual que luche contra la homosexualidad, que un no homosexual que la tolere y la permita".

Píldora, Islam y otros fantasmas

La Repubblica recopila también otros de los comentarios del vicepresidente del CNR en el sitio ultracatólico Pontifex. Sobre el Islam, asegura, "Alguno puede argumentar que la inmigración sirve para compensar la carencia de nacimientos. Pero no hay que equivocarse. La pacífica integración de decenas de miles de musulmanes en una futura Europa multiculturasl es una utopía [...] El Islam es sin ninguna duda una religión basada en la violencia".

Y nuevamente sobre los derechos humanos argumenta: "Se tolera y se quiere aprobar la píldora, una barbarie, el testamento biológico y la institución del delito de homofobia. ¿Con estas cosas cómo no gritar contra una ética a la deriva?".

Pidiendo su dimisión, además de trabajadores del CNR, se encuentra una web que recoge firmas.