Miércoles, 6 de Abril de 2011

Portugal, objetivo de las agencias de rating

Geithner advierte que EEUU está al límite de su endeudamiento

PILAR BLÁZQUEZ ·06/04/2011 - 01:00h

Las bolsas llevan tiempo descontando que Portugal va a necesitar un rescate, pero parece que las agencias de calificación de riesgo tienen prisa. Ayer, dieron una vuelta de tuerca a esa presión con dos nuevas bajadas de rating. La que más impacto tuvo fue la decisión de Moody's, a primera hora antes de la apertura de la Bolsa, de recortar un escalón la nota de la deuda pública lusa hasta Baa1. Fitch esperó al cierre para recortar la calificación a toda la banca portuguesa, cinco días después de haber hecho lo mismo con el rating del país.

Tras la decisión de Moody's, la rentabilidad de los bonos lusos a cinco años superó el 10%, y la del bono a diez años rozó el 9%, los niveles más altos de la su historia. Los seguros ante un posible impago de Portugal, los llamados CDS, se dispararon hasta los 585 puntos, por encima incluso de la rescatada Irlanda.

Pero más que la rebaja de rating, lo que hizo mucho daño en el mercado fue el rumor de que los bancos portugueses estaban al límite de su exposición de deuda pública de su país. "Eso se ha interpretado como que pueden negarse a comprar, quizá para que se adopte el rescate lo antes posible", asegura José Luis Cárpatos, director de Serenity Markets.

Tal vez por eso, mientras ayer el primer ministro dimisionario, José Sócrates, volvía a negar, por enésima vez, que Portugal fuera a pedir el rescate, Carlos Santos Ferreira, presidente del Banco Comercial Portugués (BCP), aseguró que "acabará pidiéndolo en verano".

Mientras, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, reconoció que la Unión Europea hubiera tenido que ir más lejos en su política de rescate financiero.

A pesar de toda estas tensiones, las bolsas volvieron a mostrar su total indiferencia a estas noticias. "Nos hemos acostumbrado. No son una sorpresa, por eso ya no provocan el hundimiento de los mercados como hace un año", explica Alberto Roldán, director de Análisis de Inverseguros. Las principales bolsas europeas cerraron planas. El Ibex 35 español, con una ligera caída del 0,72%, hasta los 10.678 puntos.

Pero esta pasividad fue ayer todavía más inexplicable, ya que hubo noticias más que importantes como para provocar movimientos. Por un lado, China volvió a subir los tipos de interés, hasta el 6,31%, en su lucha contra la inflación. Por otro, la tensión del conflicto libio continúa presionando el precio del petróleo, que ayer subió hasta los 122 dólares por barril,marcando un nuevo máximo desde 2008. Esta escalada aviva aún más el miedo a las tensiones inflacionistas, al menos en Europa, donde todos los expertos ya dan por seguro que el Banco Central Europeo subirá mañana los tipos de interés.

La OCDE apoya al BCE

Respecto a esta política, el economista jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Pier Carlo Padoan, advirtió de que los riesgos de perder el control sobre los precios son mucho mayores que los derivados de una política monetaria menos acomodaticia y aseguró que no tendrá un impacto significativo en el crecimiento de la zona del euro.

Por su parte, en EEUU el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, anunció que las finanzas estadounidenses alcanzarán el próximo mes el límite de deuda pública autorizada por el Congreso, 14,29 billones de dólares, y pidió a la Cámara que amplíe el plazo para evitar posibles impagos a los propietarios de bonos de su país. ¿Alarma? Ninguna. "La recuperación de EEUU está bien asentada, por eso su deuda da menos miedo que las europeas", explica Roldán. Las actas de la Reserva Federal así lo confirmaron ayer, aunque también alertaron de presiones inflacionistas.