Martes, 5 de Abril de 2011

La OCDE mejora sus previsiones para las economías del G7, excepto en Japón

EFE ·05/04/2011 - 11:06h

EFE - El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), José Ángel Gurría. EFE/Archivo

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) mejoró hoy sus previsiones de crecimiento en la primera mitad de 2011 en los países del G7, excepto en Japón, por la incertidumbre del impacto del terremoto de marzo.

Excluyendo Japón, el grupo de los siete países más ricos del mundo (Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá) va a crecer a un ritmo anual en torno al 3 % en el primer semestre (3,2 % en el primer trimestre y 2,9% en el segundo), según el informe interino de Perspectivas de la OCDE publicado hoy.

Los autores del estudio, que consideraron "imposible" hacer proyecciones para Japón, señalaron que su Producto Interior Bruto (PIB) podría verse recortado entre 0,2 y 0,6 puntos porcentuales en el primer trimestre, y entre 0,5 y 1,4 puntos en el segundo.

Tras recordar que las autoridades han avanzado que el coste total de la catástrofe podría suponer una reducción de entre 3,3 y 5,2 puntos de PIB, señalaron que los esfuerzos de reconstrucción podrían empezar a compensar los efectos negativos a partir del tercer trimestre.

Al margen de esta situación excepcional, constataron que "parece que la recuperación se está volviendo auto-sostenida".

En cifras, eso se traduce en que la progresión de la primera economía mundial, la de Estados Unidos, ha podido ser del 3,1 % en el primer trimestre e incluso se va a acelerar al 3,4 % en el segundo, frente al 2,1 % y al 2,5 % respectivamente que la misma OCDE auguraba en su último informe de Perspectivas del pasado mes de noviembre.

De acuerdo con las mismas previsiones, en Alemania, el tirón del PIB del 3,7 % en términos interanuales del primer trimestre va a preceder a un alza del 2,3 % en el segundo; en Francia se espera sucesivamente un 3,4 % y un 2,8 %; en Italia un 1,1 % y un 1,3 %; en el Reino Unido un 3 % y un 1 %; y en Canadá un 5,2 % y un 3,8 %.

Los responsables de este estudio interino, que no avanzaron datos para el resto de los países miembros, señalaron que estas nuevas proyecciones están sujetas a una serie de riesgos tanto a la baja como al alza, y entre los primeros destacaron el impacto de la catástrofe japonesa pero también la inestabilidad en Oriente Medio y en el norte de África.

Una inestabilidad que, a su juicio, podría incrementar todavía más los precios del petróleo y minar la actividad económica a medio plazo.

Otras fuentes de preocupación son "los riesgos de la deuda soberana en la periferia de la zona euro", así como "las señales de debilidad persistente del mercado de la vivienda en varios países" -en ninguno de los dos casos se citan nombres- con las implicaciones para el sistema financiero por la exposición de los bancos.

Por lo que se refiere a las cuestiones que podrían tener consecuencias más positivas de lo integrado, la OCDE indicó que "la balanza contable de las empresas no financieras parece muy sana" y también se están comportando mejor de lo esperado hace unos meses los mercados laborales y eso podría redundar en un mayor consumo.

Es decir, que en la mayor parte de los países la situación "aparece más sólida que en las precedentes proyecciones aunque, al menos en Europa, eso se ha visto ocultado por el impacto negativo de las severas condiciones climáticas en el final del cuarto trimestre del pasado año".