Archivo de Público
Martes, 5 de Abril de 2011

Hallada la huella más antigua de un insecto fósil

El ejemplar, parecido a una efímera, se posó un instante sobre el barro hace 300 millones de años

PÚBLICO ·05/04/2011 - 08:20h

PÚBLICO - Imagen del fósil.

Hace unos 300 millones de años, un insecto de casi cuatro centímetros se posó sobre una ribera fangosa en lo que hoy es Massachusetts (EEUU). Después de chapotear ligeramente con sus patas, quizá para liberarlas del barro, emprendió el vuelo y siguió su camino. El azar quiso que la huella de su cuerpo en el lodo fresco quedara después cubierta por un aluvión de nuevo sedimento que no borró la impresión, sino que la dejó preservada en un sándwich pétreo. Varias eras después, el geólogo de la Universidad Tufts Richard Kneck pasó por allí, separó dos pedazos de roca de arenisca y allí estaban, el positivo y el negativo del insecto volador más antiguo conocido.

Como describen Kneck y sus colaboradores hoy en PNAS, la conservación de la huella es una lotería de la naturaleza. "El sustrato debía estar lo bastante saturado para grabar los rasgos de forma tan detallada, pero no sobre-saturado hasta el punto de que se rellenara tras la partida [del insecto]". La llanura donde esto ocurrió tenía el punto justo de humedad, "que se drenaba rápidamente después de la inundación, pero que estaba lo suficientemente húmeda para no causar una desecación destructiva", escriben los autores.

Además del récord de antigüedad, el hallazgo aporta nuevos datos sobre la evolución de los insectos: es una de las escasas muestras de artrópodos voladores de su época, el Carbonífero, en el Paleozoico. Aunque en la huella no hay alas, los autores aseguran que su presencia es clara por la anatomía del animal, que probablemente mantuvo esos apéndices por encima de la superficie. Esto y la morfología hacen concluir a los científicos que se trataba de algo similar a una efímera, insectos acuáticos que hoy cuentan con más de 3.000 especies distribuidas por todo el mundo. Su nombre hace referencia a que muchas viven menos de un día. En el fósil hallado por Kneck, ese día ha pervivido 300 millones de años.