Martes, 5 de Abril de 2011

Aparecen los restos del avión de Air France que cayó al Atlántico

Los equipos de búsqueda hallan los cadáveres de 50 víctimas del accidente

NAZARET CASTRO ·05/04/2011 - 06:00h

Parte del tren de aterrizaje localizado. - P. KOVARIK / AFP

La noche del 31 de mayo de 2009, un avión de la compañía Air France desapareció de los radares sobrevolando algún punto del Atlántico, en medio de un vuelo entre Río de Janeiro y París. Llevaba 228 personas a bordo. Después de jornadas de intensa búsqueda, no se hallaron las cajas negras del avión y, sin ellas, fue imposible averiguar las causas del misterioso accidente. Casi dos años después, la investigación del caso ha dado un giro: se ha hallado en el mar una gran parte del fuselaje del avión y varios cuerpos de víctimas.

El hallazgo llegó el pasado domingo, pocos días después de que diera comienzo la cuarta fase de búsqueda, en un área de 10.000 kilómetros que todavía no había sido rastreada. Se consideraba la última oportunidad para descubrir las causas del accidente. La ministra francesa de Ecología y Transportes, Nathalie Kosciusko-Morizet, declaró ayer que se trata de "una parte importante del avión, que permaneció prácticamente intacta, en una única pieza", y que se han encontrado varios cuerpos de víctimas que podrían ser identificados. Hasta el momento, se habían rescatado 50 cuerpos de un total de 228 víctimas. El avión será rescatado en un mes.

Se desconocen aún las causas de la tragedia, ocurrida en mayo de 2009

La operación de búsqueda bajo mando francés que comenzó el pasado día 25 las autoridades brasileñas decidieron suspender las labores de rescate un mes después de que se produjese el accidente utiliza submarinos robot que consiguieron hacer fotos de diferentes elementos del avión, principalmente los motores, según informó la Oficina de Investigaciones y Análisis de Francia (BEA, según sus siglas en francés), responsable de la investigación sobre las causas del accidente. Este organismo había informado poco antes de que se habían localizado, además de los motores, partes de las alas del avión. El director de la BEA, Jean-Paul Troadec, afirmó que se iniciará en las próximas semanas una nueva expedición equipada para recuperar los restos.

Un problema de sondas

Este descubrimiento ha alimentado nuevas esperanzas de rescatar las cajas negras, pero los expertos siguen dudando de que, si así es, estas, después de casi dos años sumergidas en el mar, estén bien conservadas para analizar los datos técnicos grabados y las conversaciones entre los pilotos. "No sabemos si están junto al fuselaje o si fueron desprendidas, en cuyo caso será más difícil encontrarlas", declaró Alain Bouillard, el responsable de la operación.

Air France y Airbus fueron imputados por homicidio involuntario

La BEA considera que un problema en las sondas de velocidad del avión pudo influir en el accidente, aunque ese solo motivo no permite explicar el siniestro. Tanto la compañía Air France como el fabricante aeronáutico europeo Airbus fueron imputados el pasado 17 de marzo por "homicidio involuntario" por la jueza Sylvie Zimmerman.

El Airbus 330-203, que cubría la ruta Río de Janeiro-París, desapareció tras dos horas de vuelo en medio de una tormenta. Las especulaciones sobre las causas del accidente se han centrado en la posible formación de hielo en los sensores de velocidad de la aeronave, que parecía dar lecturas inconsistentes antes de que la comunicación se perdiera.