Lunes, 4 de Abril de 2011

El fiscal cree que el supuesto asesino de una menor en Rute (Córdoba) actuó con "frialdad y alevosía"

EFE ·04/04/2011 - 17:24h

EFE - M.G.R (d), acusado de disparar por la espalda con una escopeta de caza a su ex novia de 16 años en la localidad cordobesa de Rute en el año 2006, junto a M.R.C.(i), considerado cómplice al prestarle el arma, durante el juicio que ha comenzado hoy en la Audiencia de Córdoba.

El Ministerio Fiscal ha asegurado hoy que el joven que presuntamente disparó por la espalda a su exnovia de 16 años en Rute (Córdoba) con una escopeta de caza en 2006 actuó de forma "sorpresiva" con "frialdad y alevosía" y ha rechazado que su acto fuera resultado de un arrebato.

El fiscal ha hecho estas consideraciones en la primera sesión del juicio con jurado que ha comenzado hoy en la Audiencia de Córdoba contra M.G.R, considerado el autor material de los disparos, y su cómplice M.R.C.

Las cuatro acusaciones particulares personadas en la causa -la representada por la madre de la víctima, la del padre, la Junta de Andalucía y la Abogacía del Estado- coinciden con la Fiscalía en acusar a M.G.R. de un delito de asesinato -por el que se enfrenta a 20 años de cárcel-, así como a M.R.C., al ser considerado cómplice del autor al prestarle el arma y para el que piden 15 años.

Los hechos se remontan a la noche del 12 de septiembre de 2006 cuando M.G.R. presuntamente disparó con una escopeta a la que había sido su novia, C.R., cuando paseaba con sus amigas en la puerta del centro de acogida de la Junta de Andalucía donde vivía la chica por problemas familiares.

Al parecer el acusado disparó a la joven por la decisión de ella de poner fin a la relación.

Como consecuencia de las heridas que le ocasionaron los dos disparos que recibió -uno en el glúteo y otro en el abdomen-, C.R. falleció tres años más tarde -en agosto de 2009- tras quedar paralítica, lo que supuso una modificación en la calificación inicial de los hechos y su agresor pasó de ser acusado de un delito de homicidio en grado de tentativa a uno de asesinato.

Tras pasar el tiempo máximo que establece la ley en prisión preventiva -cuatro años-, el presunto agresor M.G.R. quedó en libertad en septiembre del año pasado.

El letrado de la defensa de M.G.R. ha negado los hechos al considerar que no existe una correlación directa entre la muerte de C.R. y las lesiones producidas por los disparos, por lo que ha solicitado la libre absolución.