Lunes, 4 de Abril de 2011

La vitrina de Bob Pop

·04/04/2011 - 09:30h

Desde el pasado viernes, Penélope Cruz ya tiene lo que es: una estrella en Hollywood, la número 2.436 de su Paseo de la Fama. La actriz española, vestida de L’Wren Scott, como ya hiciera en los últimos Oscar, acudió a recibir su homenaje del brazo de su marido Javier Bardem –lo que le salvó de pegarse un batacazo cuando trastabilló y a punto estuvo de caerse desde sus altísimos Louboutin–, junto al director de cine Rob Marshall (‘Nine’ y ‘Piratas del Caribe 4’) y su compañero de reparto enla última entrega bucanera caribeña y amigo Johnny Depp, que no tuvo más que bonitas palabras de admiración y cariño para Penélope, la primera actriz española en recibir una de estas célebres estrellas peatonales.


AFP - La pareja de diseñadores no llegará al banquillo acusada de evadir más de un millón de euros en impuestos a través de empresas interpuestas en Luxemburgo. Al parecer, el juez no ha logrado reunir las pruebas suficientes para imputar a la pareja de modistos, lo cual, más que su inocencia, demuestra la pericia de sus abogados y contables. Una vez más.


AFP - No se vayan a creer que en Inglaterra todo son viajes de placer a lo Imserso Deluxe –como el de Carlos y Camila por España– o preparativos atorrantes del bodorrio que se nos viene encima a finales de este mes. En la casa Windsor, donde están en casi todo, nos quieren dejar muy claro que en esa monarquía se trabaja, y de lo lindo; de ahí que durante este fin de semana nos hayan mostrado imágenes de la reina Isabel de visita a su nieto en el cuartel donde opera con helicópteros y, ya que estamos, del pequeño Enrique en plena expedición por el Polo en compañía de un grupo de veteranos heridos de guerra del ejército británico. Pura propaganda, entre el caqui y el rosa.


El tabloide inglés publicó ayer esta foto, se supone que de Liz fotografiada desnuda por su amigo, el actor Roddy McDowall. Al parecer, el retrato fue el regalo de compromiso que le hizo la actriz a su tercer marido, Michael Todd. Puede ser. O no.


Ni el barco pirata ni el fuerte ni el castillo con su foso, amiguitos; lo que de verdad fascina hoy en día a la chiquillería es poder jugar con sus clicks dentro de la fábrica de Apple, y fantasear con construir iPhones, iPads y toda clase de i-nventos. Inclasificable y terrorífico, pero ciertísimo. Y ya a la venta.