Domingo, 3 de Abril de 2011

"El caso de los ERE puede ser el fin del PSOE"

Entrevista a Diego Valderas, líder de IU en Andalucía

RAÚL BOCANEGRA ·03/04/2011 - 17:53h

LAURA LEÓN - Diego Valderas, líder de IU en Andalucía. -

Diego Valderas, coordinador andaluz de IU, recibe a Público en el Parlamento de Andalucía. En la entrevista, en medio de la gran bronca por el caso de los expedientes de regulación de empleo (ERE) fraudulentos, lanza un mensaje de esperanza para los ciudadanos de pensamiento y sentimiento de izquierda y les ofrece IU como el lugar donde sus valores pueden ser convertidos en políticas.

¿Qué es el caso de los ERE fraudulentos?

Es el escándalo social más importante de Andalucía.

¿Le ha gustado la reacción del Gobierno?

El presidente Griñán ha sido incapaz de limpiar la era. Debía haber exigido responsabilidades inmediatas a aquellos que no han tenido el suficiente celo en el uso de los fondos.

¿Ha sido un error del PSOE no aprobar una comisión de investigación?

Uno grave. Se ha convertido todo el Pleno y toda la Cámara en una comisión permanente de investigación. A través de distintas iniciativas, el clima político está viciado por los ERE. En un clima como el que vive la política ahora, el presidente debe adelantar las elecciones autonómicas, para salir de este clima, que sólo permite hablar de ERE, y porque el Gobierno no puede atender los graves problemas de la ciudadanía.

En el Ayuntamiento de Sevilla, donde gobierna IU, no ha habido comisiones por Mercasevilla.

Las ha habido sobre asuntos que afectaban al Ayuntamiento. Mercasevilla no es un problema del Ayuntamiento. A mí el primero que me dice comisión en el Parlamento es Antonio Torrijos [edil de IU]. El problema de Mercasevilla está aquí, en el Parlamento. Los dineros son de la Junta.

Pero hay una venta municipal de suelos supuestamente fraudulenta.

Cuando se plantea por primera y segunda vez no estaba ese tema. Siempre dijimos comisión en el Parlamento.

¿Colabora la Junta con la Justicia?

La gestión del Gobierno son fracasos desde que llegó Griñán. Al querer parapetarse tras la Justicia se ha equivocado. Donde ponen opacidad, la Justicia investiga. No hay colaboración estrecha.

¿Tiene razón la jueza cuando insiste en pedir todas las actas del Gobierno desde 2001?

Cuando el Gobierno negó la comisión de investigación, todo su discurso se centró en que la Justicia llegara hasta el fondo. Y cuando la Justicia acorrala al Gobierno, el Gobierno se pone a la defensiva. Otro error. Veta al Parlamento y a la Justicia. Poco espacio le ha dejado la jueza para otra cosa que no sea la colaboración inmediata. En su último auto sitúa el lugar del delito en el Consejo de Gobierno. De ser eso así, el presidente no tiene salida. Si no colaboran, descubriremos que ha puesto el dedo en la llaga.

¿Quién debe irse y por qué?

Cuando la consejera de Hacienda dijo que tuvo los informes de Intervención en su mesa y no se los dio a conocer a Griñán, debió coger el camino de la dimisión. No se entiende. Tenemos un informe que tenía que haber llegado a Griñán y no llegó. También tienen una cierta responsabilidad los consejeros que estuvieron al frente del procedimiento incorrecto en esos diez años. Y si la jueza demuestra que el Consejo de Gobierno estaba informado, Griñán debe irse y convocar elecciones.

¿Cree que el fraude está en 647 millones y no en diez?

Es un error del PP poner en entredicho el uso general de esos fondos. Los prejubilados tienen que estar tranquilos.

¿Cuándo se dice que el procedimiento era ilegal no se ponen en cuestión esos 647 millones?

El uso de los fondos tenía un objetivo totalmente lícito. El problema es que el procedimiento era excesivamente permisivo, con tráfico de influencias y con favoritismo. Esos diez millones podían haber beneficiado a otros.

¿Influye, para que se produzca este caso, que siempre haya gobernado el mismo partido?

Influye todo. Este es el resultado final de una deriva muy preocupante del PSOE hacia la derecha. Ha considerado que esto era su cortijo. El proyecto socialista está acabado, está agotado en Andalucía. Se cierra un ciclo político y se abre uno nuevo, en el que IU tiene un papel importante que desempeñar: hacer que se produzca en Andalucía un profundo giro a la izquierda. No vamos a ir de Guatemala a guatepeor. Se necesita una política que rompa con el pasado. 32 años pesan mucho en la conciencia social de muchos ciudadanos. Andalucía ha sido incapaz, de la mano del PSOE, de superar los déficits a pesar del volumen de dinero gestionado. Eso significa que no se ha hecho bien la gestión.

¿Este tema le hace daño a Andalucía?

Sí. Contribuye a un desprestigio de la política y a la desconfianza de los ciudadanos hacia los políticos. Y está poniendo en duda toda la acción del Gobierno desde 2001.

Zapatero se va.

Ha planteado que agotará la legislatura. Nosotros pedimos en Andalucía un debate profundamente andaluz y elecciones separadas. Griñán empieza a pensar que quiere un debate coincidente con el del Estado para tapar el gran fracaso del PSOE.

¿Está IU con fuerzas para competir?

Salimos a por todas. El cambio tiene que ser a la izquierda. Salimos a dar una batalla muy fuerte a PSOE y PP. Somos una fuerza de Gobierno, de lucha. No tenemos techo electoral. Ya tuvimos el 20% de los apoyos. Y aquí no hay cheque en blanco para nadie. Ni hay posibilidades de pinza ni de muleta de nadie.

¿Qué factores pueden decantar un giro a la izquierda?

En Andalucía hay un fuerte pensamiento y sentimiento de izquierdas. El PSOE sólo ha sabido gestionar cuando ha habido opulencia y no en tiempos de crisis. Hay 1,2 millones de parados y un 45% de los jóvenes son precarios. Y, lo peor de todo, tenemos una sociedad muy preparada y muy mal utilizada. Nosotros no somos iguales ni al PP ni al PSOE. La sociedad lo único que ve es dos fuerzas que discuten a ver quién es más
corrupta. La derecha se lo traga todo, parece que lleva la corrupción en el ADN, y a la izquierda felizmente se le exige más. Me alegro de eso. Los ERE pueden ser el fin, no sólo de un ciclo político, sino el fin del PSOE tal como lo conocemos. Ha tenido una deriva tal hacia posiciones social liberales que ha olvidado sus posiciones socialdemócratas. Eso Andalucía no lo va a perdonar.

¿Dónde pone la línea del éxito y del fracaso en las municipales?

Vamos a pegar un salto muy importante. Nos situaremos en el 13-14%. En este momento, hemos superado ya el número de candidaturas de hace cuatro años. Nos faltan unos 200 municipios, los más pequeños.

¿Qué problema tienen?

Es muy difícil acercarte a un pueblo de 200-300 habitantes con una organización como la nuestra. Pero en este momento superamos en más de un 10% las candidaturas de hace cuatro años. No hay encuesta que no dé nuestra flecha hacia arriba. Vamos a mantener Córdoba y Sevilla.

Tras las pasadas elecciones IU firmó un pacto con el PSOE. ¿Habrá otro?

No vamos a hablar de pactos sin saber qué dice la ciudadanía. PP y PSOE están en un lado del camino, nosotros estamos en el otro lado. Somos el único destino útil del voto de izquierda. Tenemos sólo un problema: llegar al total de ciudadanos y ciudadanas con nuestro discurso. IU tiene un discurso invencible, a veces invisible. No sólo hablamos de sufrimiento, sino de felicidad. Tenemos las ideas de la esperanza, que no tienen ni el PSOE ni el PP, porque ambos anuncian las siete plagas de los recortes y cuando la gente mira a los poderosos ve cómo no se recortan nada. Ven cómo Botín dirige la política española y cómo le da órdenes a Zapatero. El PSOE olvida a las pymes, a los autónomos. El PP quiere hacerse referente de los trabajadores, de la economía social. ¿En qué país vivimos? Es el mundo al revés. No lo vamos a consentir. Queremos un pacto con los ciudadanos y no vamos a defraudarlos. IU no apuntalará un edificio viejo que se resquebraja y se cae.

¿Qué propuestas hacen para ese pacto?

Lo primero es empleo, empleo y empleo. Hemos puesto un plan encima de la mesa de Zapatero y de Griñán. Teníamos un objetivo de crear 500.000 empleos en cuatro años.

¿Cómo?

Con un nuevo modelo productivo con los pilares de solidaridad y sostenibilidad. Todas las políticas tienen que estar a ese nuevo modelo. Energías alternativas, la agroindustria, el turismo con carácter integral, no sólo de costa, sino de interior. Y dar la batalla para que los referentes industriales tengan espacio. ¿Por qué Europa nos ha quitado nuestros pilares industriales?

¿Eso se hace con una fuerte inversión pública?

Con una política fiscal progresista. Aquí hay evasión fiscal, de cada cuatro euros, uno se escapa, hay una economía sumergida de caballo. Política fiscal para controlar el déficit e invertir. El motor del dinamismo económico pueden ser las instituciones ¿Lo público sólo va a estar para respaldar a los banqueros?

¿Cómo es la convivencia en IU con Juan Manuel Sánchez Gordillo?

IU tiene una gama muy rica de partituras y de músicos. Mientras todos estemos en esa
autovía, que haya algún pito que desafine no me preocupa, serán los órganos los que decidan. Tiene su espacio en IU.

¿Le gusta cómo está Marinaleda?

Ha habido buenos logros. Pero si hablamos de Sevilla o Córdoba, es imposible trasladar el mismo parámetro. Es valorable. La gente quería tierra, la tienen, querían trabajo, tienen trabajo.

¿Qué balance hace de la gestión en Córdoba y Sevilla?

Si no hubiera resultado positivo, la Sevilla rancia no estaría tan cabreada. Eso te llena de satisfacción. En Sevilla, se ha logrado una gestión brillante: parar la especulación, recuperar espacios verdes, el carril bici. Nunca Sevilla ha sido tan Sevilla. IU ha mostrado su capacidad al conjunto de Andalucía. Y lo hemos hecho sin perder principios ni valores. En política todo tiene un ritmo. Perseguimos la utopía, pero sabemos construir. No somos de salto de pértiga. Para saltar seis metros vamos escalón a escalón. En Sevilla y Córdoba hemos construido buenos escalones.

¿Cómo puede afectarles en Córdoba la fuga de Rosa Aguilar?

Vamos a sacar más respaldo. Volverán quienes no confiaban en ella. La organización trabaja ahora como nunca. Cuando Rosa se marchó con una deslealtad enorme pensé que podíamos tener... y en las europeas subimos. Curioso. IU ni se acuerda de Rosa Aguilar. Era un bluf. No voy a contar nunca esa historia hasta que no me haya separado de la política y escriba un libro.

¿No nos adelanta nada?

Tendrá el libro valor cuando ni uno ni otro estemos en responsabilidades políticas.

¿Qué es el comunismo hoy en día?

Es el esquema político capaz de producir justicia social. Cada cual debe entregar según su capacidad y recibir según su necesidad. Ese debe ser un mundo bastante justo. El comunismo no es un sistema exento de democracia. La deriva fue esa, pero no es lo que hemos practicado en España. El comunismo está muy ligado a nuestra democracia. El PCE fue el que más sacrificó.


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