Sábado, 2 de Abril de 2011

Las masacres en Costa de Marfil empiezan a salir a la luz

 

Varios organismos internacionales denuncian la matanza de 800 personas en Duekué

PÚBLICO ·02/04/2011 - 21:45h

REUTERS - Un herido yace junto a soldados de Ouattara.

La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) confirmó la muerte de más de 800 personas en la ciudad de Duekué, al oeste de Costa de Marfil.

Esta matanza, que ya había avanzado el viernes la Cruz Roja, es uno de los casos que están empezando a aflorar a medida que Laurent Gbagbo, el presidente derrotado en las urnas que se niega a reconocer el resultado, parece cada vez más acorralado en Abiyán, la capital económica del país, por las fuerzas del ganador de los comicios de noviembre pasado, Alassane Ouattara. La negativa de Gbagbo a abandonar el poder ha sido el detonante del nuevo estallido de violencia en Costa de Marfil.

La FIDH emitió un comunicado en el que da cuenta de "la existencia de masacres en Duekué", donde "más de 800 personas han sido ejecutadas". De ellas, más de un centenar fueron asesinadas por mercenarios de Gbagbo antes del martes, el día que las tropas de Ouattara tomaron la ciudad, informó la Misión de Naciones Unidas en Costa de Marfil (Onuci).

"Los cascos azules de la Onuci apenas pueden cumplir su misión"

Pero la masacre de Duekué no ha sido la única. La FIDH ha apuntado que en otras zonas del país la población estás sufriendo "ejecuciones sumarias, matanzas y actos de pillaje". Los responsables no son sólo los leales a Gbagbo, sino también miembros de las fuerzas que apoyan a su rival, así como "civiles que se aprovechan de la confusión".

"Los cascos azules de la Onuci, que tienen como mandato proteger a la población, apenas pueden cumplir su misión por las numerosas barreras levantadas por los partidarios de Gbagbo", señala en su nota la FIDH.

La organización se mostró además "extremadamente preocupada por la suerte de los defensores de los derechos humanos en el país", y solicitó a Ouattara y a Gbagbo que sus fuerzas no ataquen a la población civil. Las cancillerías occidentales consideran que el fin de Gbagbo está cerca. El ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, aseguró que el mandatario vive sus últimas horas en el poder.