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Martes, 29 de Marzo de 2011

40 muertos en Irak durante un asalto a una sede del Gobierno

Entre las víctimas hay dos periodistas. Las fuerzas de seguridad recuperan el control del edificio después de matar a los miembros del grupo armado

EFE ·29/03/2011 - 19:14h

Al menos 40 personas han muerto durante el asalto contra la sede del Gobierno provincial de Salahedin, en la ciudad iraquí de Tikrit, que ya ha sido recuperada por las fuerzas de seguridad, informaron fuentes médicas y policiales.

Sin embargo, la cifra de víctimas mortales puede ser aún mayor, porque fuentes policiales citadas por la agencia local Nina creen que está en torno a 70 y la cadena catarí de televisión Al Yazira calcula que fueron más de 60.

La cifra de víctimas mortales puede ser aún mayor

El asalto a la sede oficial y los enfrentamientos posteriores entre los cuerpos de seguridad y el grupo armado que controlaba el edificio causaron también más de un centenar de heridos, según una fuente del hospital estatal de Tikrit.

Una fuente de la Policía de Tikrit indicó que los cuerpos de seguridad irrumpieron en la sede oficial y lograron recuperar el control del edificio, después de matar a los miembros del grupo armado, que mantenían a varios rehenes.

Dos periodistas muertos

Entre las víctimas se encuentra un periodista que trabajaba para la cadena emiratí de televisión Al Arabiya y la agencia de noticias Reuters, Sabah al Bazi, además de cinco oficiales de la Policía. Entre los heridos, muchos de ellos en estado grave, se encuentra el vicegobernador para asuntos de seguridad, Ahmad Shandah, y un cámara del canal de televisión por satélite Al Faiha.

El intercambio de disparos causa más de un centenar de heridos

El asalto comenzó cuando los desconocidos armados, que llevaban uniformes de la Policía y cuyo número se desconoce, se enfrentaron con los agentes que custodiaban la sede gubernativa. Después de que los hombres armados tomaran el edificio, llegaron al lugar refuerzos de la Policía y del Ejército para intentar reducirlos, momento en el que los asaltantes detonaron un coche bomba.

Tras la explosión del vehículo, las fuerzas de seguridad iraquíes y militares estadounidenses impusieron un cordón de seguridad en torno al edificio y las autoridades decretaron el toque de queda en toda la ciudad hasta nuevo aviso.