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Martes, 29 de Marzo de 2011

Atutxa, cara a cara con el etarra que le iba a secuestrar y matar

El diputado del PSE, sobre el vídeo en el que Goikoetxea confiesa los planes de ETA: "Ha sido fortísimo el momento de las jeringuillas"

AGENCIAS/PÚBLICO.ES ·29/03/2011 - 12:55h

Benjamín Atutxa ha tenido que pasar por uno de los momentos más desagradables de su vida, mirar a la cara al etarra que planeó secuestrarle y asesinarle.

El parlamentario vasco y ex edil de Eibar ha comparecido este martes por la mañana en calidad de testigo en el juicio que se está celebrando contra siete miembros del 'comando Vizcaya'. En la sala de la Audiencia Nacional se ha tenido que topar con Arkaitz Goikoetxea un día después de que se difundiera un vídeo en el que confesaba al juez Garzón cómo tenía todo preparado para secuestrar a Atutxa entre 2007 y 2008 por órdenes de Txeroki.

"Ver las jeringuillas ha sido fortísimo"

El parlamentario socialista, que ha apuntado que se enteró del intento de secuestro el 25 de julio de 2008, ha reconocido que "ha sido más fuerte" ver las imágenes que mostraban al jefe del comando Arkaitz Goikoetxea con el estuche con las jeringuillas y tranquilizantes que el propio aviso que recibió hace tres años sobre el plan frustrado. "Eso ha sido fortísimo y tengo la sospecha porque no tengo la prueba de que algunos de los días que yo iba caminando al trabajo incluso intentaron el secuestro pero ese día por lo que sea variaría el recorrido y no lo consiguieron.

Por lo tanto, como me ha dicho bastante gente, estoy vivo pero por una suerte increíble", ha señalado. A pesar de la intención de la banda de "ejecutarle y secuestrarle", los terroristas "tenían claro que no iban a conseguir nada del Gobierno por la firmeza" del Ejecutivo, ha añadido.

El parlamentario socialista ha dicho no haber experimentado "ninguna sensación anormal" al testificar en la misma sala en la que se encontraban los acusados ya que éstos se encontraban en una sala acristalada ubicada en un lateral. "A pesar de la crudeza de las imágenes del vídeo de ayer, como han pasado tres años, el tiempo va ayudando a que las cosas se vayan olvidando un poquito, nunca se olvidan del todo", ha explicado, para añadir que, con todo, "la procesión va por dentro".

En cualquier caso, ha descartado abandonar la política y ha recordado que todavía le quedan dos años en el Parlamento Vasco y que este próximo 22 de mayo se presenta a las elecciones del municipio guipuzcoano de Deba, donde aportará su "granito de arena".

Cree en Sortu y la tregua de ETA

Incluso, Atutxa ha asegurado que cree en la firmeza del rechazo a la violencia de Sortu. "Acepto la decisión de los jueces y también la de Sortu en el sentido que dicen que a pesar de eso van a continuar y que la decisión que han tomado va en contra de todo tipo de violencia y eso puede ser que suponga un futuro comprometedor para el País Vasco porque cada vez se quedaría con menos apoyo ETA".

Y también se muestra confiado con el alto el fuego de la banda: "Eso está claro, no hace falta verificación formal ni informal porque hasta los propios empresarios dicen que no hay cartas de extorsión y por lo tanto no hay actividades de sabotajes ni de terror y parece que está funcionando".

Atutxa ha asegurado que no conocía a ningún miembro del comando y que esta información le provocó "ansiedad" tanto él como sus familiares pero que ha ido "controlando" estos episodios en la medida de lo posible . Ha reconocido que para superar esos episodios no ha recurrido a apoyo médico pero sí ha contado con el de su familia.

A preguntas del fiscal Vicente González Mota y de la acusación popular, ejercida por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), el testigo ha explicado que durante la tregua de 2006 prescindió de escolta aunque el resto del tiempo contó con protección como el resto de concejales socialistas, si bien no sintió haber sido vigilado por miembros de ETA.

En el juicio celebrado contra siete presuntos miembros del comando, que se enfrentan a penas de entre 8 y 64 años de cárcel, los asistentes han tenido la oportunidad de visionar el documento en el que se muestra cómo Goikoetxea condujo el 24 de julio de 2008 al juez Baltasar Garzón y a varios guardias civiles a un zulo de Pazuengos, en La Rioja.