Archivo de Público
Lunes, 28 de Marzo de 2011

Cae mortalidad por complicaciones embarazo, pero con brecha

Reuters ·28/03/2011 - 16:26h

Por Genevra Pittman

Un nuevo estudio revela que la mortalidad por una complicación grave del embarazo, en la que el embrión se implanta fuera del útero, disminuyó en las últimas décadas. Pero los autores hallaron que la posibilidad de morir por un embarazo ectópico es 7 veces mayor en las afroamericanas que en las blancas.

Ese descenso general es "una gran historia de éxitos", opinó el doctor Kurt Barnhart, obstetra de la Escuela de Medicina de University of Pennsylvania, Filadelfia, y que no participó del estudio. "Pero aún tenemos un largo camino para poder eliminar ese problema".

En un embarazo ectópico, el embrión no puede sobrevivir fuera del útero, generalmente queda en las trompas de Falopio, y hay que extraerlo con fármacos o cirugía para evitar que genere una ruptura del tejido y corra riesgo la vida de la mujer.

En Estados Unidos, 1-2 de cada 100 embarazos son ectópicos; la mayoría se detecta en la primera consulta médica.

El equipo de Andreea Creanga, de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades, analizó los registros nacionales de nacimientos y decesos entre 1980 y el 2007. En ese período se registraron 900 muertes por embarazos ectópicos.

En los 80, moría 1 mujer con embarazo ectópico por cada 90.000 nacidos vivos. En los últimos años, la mortalidad se redujo a 1 por cada 200.000 nacidos vivos.

Durante el estudio, la mortalidad por embarazo ectópico fue más común en las mujeres más grandes: las mayores de 35 eran 3-4 veces más propensas a morir por complicaciones asociadas que las menores de 25 años.

Según los autores, este resultado coincide con el hecho de que la edad va modificando las trompas de Falopio.

Lo más sorprendente fue la diferencia según las etnias: las afroamericanas eran 7 veces más propensas que las blancas a tener un embarazo ectópico en los últimos años. Es posible que las mujeres negras sean naturalmente más propensas a sufrir de esa complicación, pero Barnhart opinó que la causa podría estar asociada también con el acceso a la atención.

Señaló que en las ciudades, especialmente, las minorías tienden a no realizar consultas médicas con regularidad y tienen más problemas para viajar al consultorio o al hospital.

Si las mujeres desarrollan síntomas al comienzo del embarazo, Barnhart comentó que muchas afroamericanas van directo a la sala de emergencias en lugar de consultar a un obstetra. Y, en ER, agregó, los médicos no relacionan rápido la situación con un embarazo ectópico.

La clave para reducir los riesgos es detectarlo en los primeros 2 meses; luego, señaló el experto, crecen las probabilidades de sufrir complicaciones graves.

De modo que, mientras avanza la tecnología del ultrasonido, disminuye la mortalidad por complicaciones asociadas con el embarazo ectópico.

"Es posible que detrás de ese descenso esté nuestra mayor capacidad para diagnosticarlo y tratarlo a tiempo", dijo Creanga.

Barnhart dijo también que los médicos reconocen mejor los primeros síntomas del embarazo ectópico, como la hemorragia y el dolor. Aun así, "todavía existen algunas personas que ignoran los signos o sus médicos no los reconocen -dijo-. A veces, las mujeres piensan que no les podría pasar a ellas".

Barnhart y Creanga coincidieron en que lo más importante es que las mujeres que podrían estar embarazadas consulten al médico lo antes posible si tienen sangrado o dolor inusual.

FUENTE: Obstetrics & Gynecology, abril del 2011.