Archivo de Público
Domingo, 27 de Marzo de 2011

Benedicto XVI pide un inmediato diálogo en Libia que suspenda el uso de las armas

EFE ·27/03/2011 - 12:20h

EFE - El papa Benedicto XVI (c), visita hoy las Fosas Ardeatinas, una mina abandonada al sur de Roma (Italia) donde los nazis fusilaron en 1944 a 335 romanos, un gran número italide ellos judíos.

El papa Benedicto XVI hizo hoy un llamamiento a los "organismos internacionales" y "a todos los que tienen responsabilidad política y militar" en la situación de Libia para un "inmediato diálogo que suspenda el uso de las armas".

El Pontífice expresó durante el ángelus su "temor" por la seguridad e integridad" de los libios e hizo un llamamiento a las partes para que recurran a la "acción diplomática" para alcanzar "una solución pacífica y duradera".

"Ante las noticias cada vez más dramáticas que provienen de Libia, aumenta mi preocupación por la integridad y seguridad de los ciudadanos, así como por la evolución de la situación, actualmente marcada por el uso de las armas", dijo el Obispo de Roma ante varias decenas de miles de personas que asistieron en la plaza de San Pedro al rezo del ángelus.

Benedicto XVI agregó que en los momentos de mayor tensión "es más urgente la necesidad de recurrir a todos los medios de los que dispone la acción diplomática y de apoyar las más débiles señales de apertura y reconciliación entre todas las partes implicadas, en la búsqueda de una solución pacífica y duradera".

"En esta perspectiva, mientras rezo a Dios por un retorno a la concordia en Libia y en toda la región norteafricana, hago un fuerte llamamiento a los organismos internacionales y a todos los que tienen responsabilidad política y militar para el inmediato comienzo de un diálogo que suspenda el uso de las armas", afirmó.

Benedicto XVI ya ha manifestado en varias ocasiones su preocupación por Libia. El pasado día 20 hizo un llamamiento para que garantizara la integridad y la seguridad de toda la población civil y se permitiera el acceso al auxilio humanitario.

El Pontífice expresó su cercanía a la población libia, imploró la paz "lo más pronto posible" para el país y todo el norte de África y reconoció que esa situación le causa "ansiedad y temores".