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Domingo, 27 de Marzo de 2011

Las pymes buscan alternativas para esquivar la escasez de crédito

Los bancos están limitándose a renovar créditos antiguos aumentando los tipos de interés. Empresas de capital riesgo y business angels' ganan peso como vía de financiación. El MAB, una opción por explorar

 

PILAR BLÁZQUEZ ·27/03/2011 - 08:00h

Los requisitos de la banca cada vez son más duros para las pequeñas y medianas empresas. Thinkstock

Juan Carlos Balido y su hermano están de fiesta, aunque no saben si tienen algo que celebrar. Han conseguido que el banco amplie la línea de crédito que sustenta su empresa de forja y fundición. Eso sí, a cambio, les han aumentado los intereses, del 3,5% hasta cerca del 8%. A pesar de eso, se consideran unos privilegiados. Y lo son. "El volumen de créditos concedidos a pymes no para de caer. Conseguir uno nuevo es prácticamente imposible, sólo se puede aspirar a renovaciones y en condiciones mucho más duras. Además, las líneas de liquidez a corto plazo están prácticamente estancadas", asegura Marta Beltrán, directora de Asociación de Empresas Familiares de Madrid (Adefam).

La situación es muy preocupante ya que la economía española está sustentada mayoritariamente en pymes, y estas tienen una dependencia del 99% de la financiación de los bancos. "El problema es que las propias entidades financieras españolas están sufriendo las restricciones del crédito internacional y además tienen que adaptar sus balances a las nuevas exigencias de solvencia de Basilea III", asegura Luis de Guindos, director del Centro de Estudios PwC/IE del Sector Financiero.

La mayoría de los créditos son refinanciaciones al sector constructor

Los últimos datos del Banco de España sobre concesión de créditos inferiores a un millón de euros muestran una caída durante el mes de enero de 3.000 millones frente al mismo mes del año anterior, hasta los 13.922 millones de euros. Es casi la mitad de los 30.635 que se otorgaron en enero de 2008, meses antes de que estallara en España la crisis financiera. "Lo peor es que prácticamente la totalidad de estas cifras se refiere a refinanciaciones de créditos concedidos a constructoras o inmobiliarias que, de no concederse, llevarían a la quiebra de esas empresas, lo que a su vez impactaría muy negativamente en los balances de las entidades financieras", explicaLuis de Guindos.

Para quienes no tienen ese perfil, acercarse a una oficina bancaria y solicitar un préstamo tiene las mismas posibilidades de éxito que salir a la selva a cazar alimento. Hay que tener mucha suerte o mucho patrimonio susceptible de ser avalado para triunfar.

En el último de los estudios, que regularmente realizan las Cámaras de Comercio sobre este asunto, asegura que el 86% de las pymes que acudió a una entidad financiera en el último trimestre de 2010 tuvo problemas para acceder a la financiación que deseaba. En un mercado como el español tan dependiente del crédito bancario, la situación está ahogando a un buen número de pymes que dada la adversidad han decido optar por la primera de las leyes de supervivencia: si aquí no hay "alimento", hay que buscarlo en otro lugar.

El 86% de las pymes tuvo problemas en 2010 para conseguir créditos bancarios

Una vez esquilmados los ahorros personales y los de los familiares y amigos más generosos, la primera puerta en la deben tocar las pymes es el Instituto de Crédito Oficial (ICO). El dinero lo presta el ICO, pero el análisis de riesgo y la decisión de conceder el crédito es del bancoS. En 2010, la Línea ICO Mediación concedió 291.000 préstamos por valor de 19.619 millones. A través de ICO directo, para empresas de más de un año de actividad, se concedieron 233 millones entre 5.313 préstamos. "La clave para acceder a la financiación son los avales, y ahí lo que mejor está funcionando es el apoyo de las Sociedades de Garantía Recíproca", aseguran fuentes de la Confederación de Pequeñas y Medianas Empresas (Cepyme).

Ángeles de los negocios

A falta de avales, es hora de abrirse a nuevas fuentes de financiación. "Hace unos años mencionar el capital riesgo a una empresa familiar era un insulto. Ahora han madurado y están cada día más abiertas esas otras fuentes de financiación", reconoce Marta Beltrán, de Adefam.

Como su propio nombre indica, las empresas de capital riesgo tienen menos miedo a invertir que los bancos y arriesgan más. En 2010, las empresas de capital riesgo invirtieron en pymes españolas 3.456 millones de euros, un 117% más que en 2009. "El cambio depercepción de la recuperación está animando al sector y también la mayor receptividad de algunas empresas que hasta hace unos años eran muy reacias a la entrada de capital externo y con capacidad de gestión en sus estructuras de mando", explica José Tomás Molliner, vicepresidente de Ascri, la patronal del sector.

Aún así hubo más dinero, aunque menos repartido: 904 empresas consiguieron el apoyo del capital riesgo frente a las 939 en 2009.

Otra fuente de financiación que va ganando peso en España es la que llega de los llamados business angels (ángeles de los negocios). Se trata de empresarios individuales, sobre todo de sectores ligados con las nuevas tecnologías e internet, que apoyan con su capital a nuevos emprendedores. El fenómeno es una de las claves del éxito del famoso Silicon Valley californiano y está tomando cuerpo en España. Empresas como Buy Vip o Tuenti empezaron con su apoyo. Conocer su actividad total es complicado. La Asociación de Business Angels de España sólo aporta datos de 2009, según los cuales la financiación total aportada apenas llegaría a 47 millones en toda España. "Nuestra inversión es mucho mayor, lo que ocurre es que no todos estamos asociados y las estadísticas todavía nos fallan", reconoceRodolfo Carpentier, fundador de DAD y uno de los business angels, más conocidos del país.

Entre las medianas empresas cada vez son más las que estudian la posibilidad de salir a Bolsa. Desde que el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) se inaugurara para las pymes en julio de 2009, ya son 12 las empresas que se han lanzado. En sólo 2010, esas empresas han captado 60 millones.

Cerca de un centenar están estudiando la posibilidad de hacerlo en los próximos meses, aunque el coste de salir a Bolsa y la escasa liquidez de este mercado todavía genera muchas reticencias entre los empresarios.