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Sábado, 26 de Marzo de 2011

Zapatero quiere evitar que su marcha fuerce primarias antes del 22

El presidente del Gobierno cree que el anuncio de que no seguirá puede "aliviar" electoralmente al partido, pero duda sobre "el momento idóneo"

 

GONZALO LÓPEZ ALBA ·26/03/2011 - 08:00h

GONZALO LÓPEZ ALBA -

Las únicas dudas de José Luis Rodríguez Zapatero son el "cómo" y, sobre todo, el "cuándo" del anuncio público de su retirada. Y aunque, como ha venido informando Público, desde el comienzo de la semana viene creciendo la impresión de que finalmente puede acabar no siendo el 2 de abril, fuentes próximas al presidente del Gobierno sostienen que nadie, salvo él mismo, puede anticipar en estos momentos el discurso que llevará al Comité Federal del PSOE el sábado de la próxima semana. Sin embargo, otros interlocutores también próximos dan ya por seguro que no habrá tal anuncio, lo que da idea del maremágnum socialista.

La fecha del 2 de abril está ahora en suspenso porque Zapatero se ha irritado ante la presiones, públicas y privadas, para que acelere el proceso de relevo. El presidente del Gobierno se ha enrocado ante la pretensión de sectores del PSOE de que el anuncio de su retirada conlleve la convocatoria inmediata de elecciones primarias, de modo que su sustituto como cartel electoral para 2012 se elija antes de los comicios municipales y autonómicos del 22 de mayo.

Garantiza el respeto a "la igualdad de oportunidades" entre los aspirantes

A ello se añade el obstáculo de circunstancias sobrevenidas, como la guerra de Libia o la amenaza de rescate que pesa sobre Portugal, aunque esta ya figuraba en cierta medida en su pizarra. De hecho, como advirtió este periódico el pasado domingo, la fecha del 2 de abril no era "segura" y estaba condicionada a que se confirmara el horizonte de estabilidad económica en la cumbre europea que concluyó ayer en Bruselas. La suma de estos factores ha reforzado la posición de quienes vienen diciéndole que sería "irresponsable" anunciar su marcha en esas circunstancias y a un año vista de las próximas elecciones generales.

Conjugar tres intereses

El interés de España, el interés del PSOE y su interés personal son los tres elementos que, por este orden de importancia, pondrá Zapatero en la balanza. Y la decisión no será irreversible hasta que la haga pública, como ocurre ahora con la previsión del día 2, que era conocida de primera mano por unos cuantos.

Las dudas se centran en el "cuándo" y el "cómo" del anuncio

Zapatero, según personas conocedoras de sus reflexiones de esta semana, alberga "dudas sobre el momento idóneo" para comunicar ante los órganos del partido que no optará a un tercer mandato. Su propósito era hacer el anuncio el 2 de abril, pero posponiendo el proceso para la elección de su sucesor hasta después de las elecciones del 22 de mayo e incluso hasta el otoño. Ahora, según estas fuentes, se debate entre la irritación por las presiones que ha recibido para encadenar los dos momentos y el análisis de que el anuncio inmediato "puede ser un alivio para el partido" en términos electorales, lo que le induce a pensar que sería mejor "más pronto que tarde".

Lo que Zapatero ha transmitido con absoluta rotundidad, tanto a la Ejecutiva Federal del PSOE como individualmente a otros dirigentes que no pertenecen a este órgano de dirección, es que el proceso de sucesión debe realizarse "de manera ordenada". En este sentido, ha expresado su determinación de garantizar el respeto más exquisito al "principio de igualdad de oportunidades" entre todos los que aspiren a tomar el relevo.

La hoja de ruta

La decisión de no optar a un tercer mandato ya la tomó en 2004

Este planteamiento de fondo es el muro contra el que se han estrellado los intentos de que el día 2 no sólo se produjera el anuncio de su retirada, sino también, en el mismo acto, la convocatoria de elecciones primarias, que debe hacerse "por acuerdo" del Comité Federal, "a propuesta" de la Ejecutiva.

Esta es la hoja de ruta preferida por partidarios de la coronación de Alfredo Pérez Rubalcaba, ya que en plena precampaña para las elecciones municipales y autonómicas sería prácticamente imposible, además de mal visto, organizar una campaña para la recogida de los avales preceptivos. Y es, precisamente, la hoja de ruta que rechazan los que alientan la posible candidatura alternativa de la ministra de Defensa, Carme Chacón, que juzgan inviable en esas circunstancias.

Gobernar hasta el final

La decisión de Zapatero de no optar a un tercer mandato presidencial no es ya que sea irreversible, sino que la tiene tomada desde 2004, según ha rememorado en estos días con personas de su confianza.

Si no lo hizo público al ganar las elecciones por primera vez fue, según ha comentado, porque no le parecía oportuno contribuir a que el patrón de dos mandatos establecido por José María Aznar se volviera obligatorio para todos, es decir, también para los que vengan detrás.

Pensó en anunciarlo tras su segundo triunfo electoral, pero entonces no le pareció un asunto urgente y, además, consideraba que el mayor error de Aznar fue anticipar su marcha con excesiva antelación.

Siendo líder de la oposición, no era inusual escucharle decir que ocho años son un periodo de tiempo "suficiente para desarrollar un proyecto político", si bien no podía pensar entonces que le tocaría gobernar en unas circunstancias tan excepcionales como las actuales, en las que la crisis económica le ha obligado en cierta medida a generar sobre la marcha un nuevo proyecto.

Esta excepcionalidad es la que ha dado pie a sus partidarios más firmes para pedirle que se replantee su continuidad y opte a un tercer mandato. Según las fuentes consultadas por Público, "la voluntad y el compromiso" de José Luis Rodríguez Zapatero es agotar hasta el último día de la legislatura, y ni uno más, para impulsar las reformas económicas que juzga imprescindible para garantizar el futuro de España.