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Viernes, 25 de Marzo de 2011

Bebés malnutridos tratados con artemisinina pueden tener malaria

Reuters ·25/03/2011 - 17:16h

Por C. Vidya Shankar

Un estudio de Uganda revela que la malnutrición crónica les eleva el riesgo de sufrir de malaria recurrente por P. falciparum a los bebés tratados con combinaciones de artemisinina.

Esto se observó especialmente en los bebés tratados con dihidroartemisinina-piperaquina (DP), sin profilaxis con trimetoprima-sulfametoxazol (TS), publican los autores en Antimicrobial Agents and Chemotherapy.

"Nuestros resultados indican que dos de esas terapias combinadas con artemisinina (DP y arteméter-lumefantrina (AL)) son efectivas para tratar la infección primaria de malaria en niños con malnutrición crónica", indicó por e-mail la doctora Wendy Verret, autora principal del Departamento de Salud Pública de University of California, Berkeley.

La Organización Mundial de la Salud recomienda el uso de la terapia combinada con artemisinina contra la malaria por P. falciparum sin complicaciones.

"Nuestros resultados no respaldan un cambio de esa indicación", agregó Verret, para quien la profilaxis con TS protegería de las recurrencias.

"La malaria y la malnutrición son las causas principales de morbilidad y mortalidad en los niños de Africa subsahariana", escribe el equipo.

El estudio randomizado incluyó 292 bebés de entre 4 y 12 meses de edad con uno o más episodios de malaria sin complicaciones. El 30 por ciento recibió profilaxis con TS por su estado asociado con el VIH o porque había tenido contacto con una persona con VIH.

Se trataron con DP oral durante 3 días 981 infecciones por malaria en 145 niños y con AL oral durante el mismo período 1092 infecciones en 147 niños.

Se controló el estado nutricional, el peso y la altura, según las puntuaciones z para la edad. Además, se les realizaron análisis de sangre para malaria a intervalos regulares; se utilizó la reacción en cadena de la polimerasa anidada para diferenciar entre recurrencias y nuevas infecciones.

Los resultados analizados fueron la ausencia del parásito (causante de la malaria) en el análisis de sangre al tercer día y la parasitemia recurrente. Se definieron como recurrencias los fallos terapéuticos tempranos, la parasitemia dentro de las 4 semanas del tratamiento inicial o la malaria sintomática entre la 4 y 6 semanas.

Ambos grupos eliminaron el parásito a los 3 días del tratamiento, sin importar su estado nutricional, con parasitemia persistente en apenas el 0,2 y el 0,6 por ciento, respectivamente, de los grupos tratados con DP y AL.

La parasitemia recurrente fue significativamente mayor en el grupo tratado con AL que en el tratado con DP (54 versus 29 por ciento). De todos modos, la profilaxis con TS redujo el riesgo en ambos grupos. El uso de piperaquina de acción prolongada en los pacientes tratados con DP pudo posiblemente brindarles protección.

El riesgo de desarrollar parasitemia recurrente aumentó en un subgrupo de niños tratados con DP y con malnutrición crónica, sin profilaxis con TS.

El peso para la edad, un indicador de malnutrición aguda, no modificó el riesgo de tener parasitemia recurrente. Aunque se desconoce el mecanismo, "es posible que eso ocurra por el impacto que tiene la malnutrición crónica en el sistema inmunológico".

Verret concluyó: "Nuestros resultados respaldan la recomendación de orientar hacia los niños con malnutrición crónica las estrategias de prevención de la malaria, que incluyen la entrega de mosquiteros para la cama o la administración de quimioprofilaxis combinada con intervenciones nutricionales".

FUENTE: http://bit.ly/g0tX0Y