Archivo de Público
Viernes, 25 de Marzo de 2011

"Caminando con el destino", un retrato de Churchill y su afecto por España

EFE ·25/03/2011 - 16:12h

EFE - Imagen de la exposición "Caminando con el destino. Winston Churchill y España 1874-1965", que se inauguró hoy, en la Sala de Exposiciones El Águila que se encuentra ubicada en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, y que pretende acercar la extraordinaria figura del estadista británico examinando el mundo en el que nació y que contribuyó a modelar, a través de fotografías, documentos y objetos personales.

Gran estadista, historiador, biógrafo, corresponsal de guerra, pintor, premio nobel de literatura y una de las figuras más importantes del siglo XX, la exposición "Caminando con el destino. Winston Churchill y España: 1874-1965" invita a conocer a uno de los personajes más controvertidos de la historia.

Organizada en la Sala El Águila por la Comunidad de Madrid en colaboración con el Centro del Archivo Churchill, del Reino Unido, la exposición presenta por primera vez en Europa los archivos personales del político.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, acompañada por Giles Paxman, embajador del Reino Unido en España, y por Jack Churchill, bisnieto de Winston Churchill, inauguró hoy la muestra, en la que se han reunido fotografías, discursos, cartas y otros documentos originales que permiten reconstruir las diferentes facetas de la vida de esta importante personalidad.

En el recorrido de la exposición, en la que también se exhibe el toro que Manolete regaló al político británico y algunos de sus objetos personales, como su conocido sombrero de copa, su bastón, máquinas de escribir, útiles de pintura o algún cuadro pintado por él, se concede un protagonismo especial al afecto e interés que el estadista sintió por España.

David Sarias, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos y comisario de la exposición, ha planteado la muestra en diferentes apartados que repasan los hitos de la vida política de Churchill, enmarcados en sus respectivas etapas históricas.

Para ello, ha seleccionado piezas procedentes de la colección documental del Centro del Archivo Churchill, de Cambridge, objetos personales custodiados en Chartwell House, la casa-museo de Churchill, piezas del Museo del Ejército de Toledo y más de setenta fotografías cedidas por archivos nacionales e internacionales.

La exposición incluye también una proyección que repasa la vida del estadista, con imágenes de Churchill durante la Segunda Guerra Mundial.

Entre todas estas piezas destacan piezas originales, como su célebre discurso "The Few" (los elegidos), pronunciado en 1940, o el que dio en Zurich en 1946 para abogar por la unidad de Europa y el triunfo de la democracia liberal.

Para David Sarias, Churchill es uno de los personajes británicos más universales de todos los tiempos. La exposición lo sitúa "en el cambiante y complejo contexto histórico que media entre el joven oficial de caballería decimonónico y el líder de una nación sometida al terror nuclear de la guerra fría".

Educado en los valores que marcaron el apogeo imperial del Reino Unido, a partir de la Gran Guerra su vida adulta "estuvo dominada por el progresivo, y doloroso para él, declive británico", según el comisario.

En el recorrido, que se inicia con imágenes de los padres del político así como con instantáneas y cartas de su juventud, cobra gran protagonismo el vínculo que unió a Churchill con España, prestándole especial atención a la guerra de Cuba, a la postura de Churchill de no intervencionismo durante la guerra civil, o a su fuerte anticomunismo.

Documentos y fotografías reflejan también la amistad que le unió a Alfonso XIII así como a Jacobo Fitz-James Stuart, Duque de Alba, con el que estaba emparentado y que aparece en instantáneas tomadas a principios del siglo XX en el Real Campo de Polo de la Casa de Campo de Madrid.

La exposición se detiene también en el papel de Churchill en la expansión de los modos políticos propios de democracias avanzadas, así como en los aspectos más personales e íntimos de su vida, entre ellos la obtención del Premio Nobel en 1953 por "su maestría en la descripción histórica y biográfica" así como "por su brillante oratoria, que defiende exaltadamente los valores humanos", diría entonces el jurado.

Entre sus obras, que nunca escribía personalmente, sino que dictaba a su secretaria, quien debía además utilizar una máquina silenciosa para no molestarle, figuran los doce volúmenes -seis y seis- dedicados a las dos guerras mundiales -"The World Crisis" y "The Second World War"- y la historia de los pueblos anglohablantes -"History of the English-Speaking People"-, otros cuatro volúmenes.

Mila Trenas