Archivo de Público
Viernes, 25 de Marzo de 2011

La vitrina de Bob Pop

·25/03/2011 - 09:34h

EFE - Barbie y su novio de toda la vida, tras su reciente reconciliación publicitada, han decidido sacarle provecho a lo suyo y protagonizar una nueva exposición en el Museo de la Muñeca de París bajo el título de ‘Barbie y Ken recrean a las estrellas de todos los tiempos’, donde ambos se han dejado manipular por las manos expertas de Claude Brabant, que ha caracterizado a los muñecos como personajes de ficción –Adán y Eva o Romeo y Julieta–, o de parejas históricas como Napoleón III y Eugenia de Montijo, los príncipes de Gales, Luis XVI y María Antonieta o Luis XV y Marie Leczinska. Vamos, una exposición preciosa donde deberían regalar a los visitantes unos buenos cortapuros para que puedan usarlos a modo de guillotina. Ya lo dijo la enciclopedia ilustrada: <em>Old life in plastic is fantastic!</em>


Neil Strauss acaba de publicar un libro donde airea las actitudes racistas de Paris Hilton que, según el reportero, considera que los hombres negros son unos ordinarios a quienes nunca pondría una mano encima. ¿No es maravillosa esta mujer, capaz de sorprendernos cada día? Ahora ya sabemos que no sólo es imbécil, sino que también es una miserable.


En la misma película donde Julianne Moore va a interpretar el papel de Sarah Palin durante las últimas elecciones presidenciales en EEUU, podremos ver cómo el maravilloso Ed Harris se mete en la piel –laxa– del que fuera candidato a la presidencia por el partido republicano, John McCain. Iban a utilizar a Barbie y a Ken, pero resultaban muy poco expresivos.


La belleza salvaje del gran Alexander McQueen se exhibirá en el museo neoyorquino desde el próximo mayo hasta el final de julio, con una muestra que contiene más de un centenar de soberbias piezas que aguantan en pie y lejos de las pasarelas, que incluso sin modelo dentro nunca están vacías.


La Galería Gagosian de Beverly Hills expone estos días algunos de los dibujos de Gus van Sant quien, por si no lo sabían, estudio pintura junto con el también divino David Byrne. Los dibujos me hacen pensar en los protagonistas de My Own Private Idaho a punto de saltar a una piscina de Hockney.