Archivo de Público
Viernes, 25 de Marzo de 2011

Los acusados niegan haber ayudado a los autores del 11-M

Comienza el juicio que cerrará uno de los flecos de los atentados de Madrid

IÑIGO ADURIZ ·25/03/2011 - 08:00h

Imagen de los acusados en el juicio en la Audiencia Nacional.

Negar la mayor. Esto es lo que hicieron este jueves Zohair Khadiri, Djidali Boussiri, Nasreinne Ben Laidne y Abdel-krim Lebchina, todos acusados de financiar o proporcionar documentación falsa a los supuestos autores materiales de los atentados del 11-M, en los que murieron 192 personas, para que huyeran de España o se inmolaran en Irak.

Ayer jueves tuvo lugar en la Audiencia Nacional la primera sesión del juicio que se sigue contra los cuatro imputados, a quienes el fiscal atribuye delitos de colaboración e integración en organización terrorista, así como otro de falsificación. Todos aseguraron desconocer la vinculación de los supuestos terroristas con los que se relacionaron con la masacre de los trenes.

Uno de los imputados dice que mintió por un "trato" con la Policía

Khadiri, a quien el Ministerio Público acusa de haber realizado, en 2005, sendos envíos de dinero a Abdelillah Hriz y a Othman El Mouhib, "sabiendo de la participación de estos en la ejecución de actos materiales que cocausaron los atentados", aseguró durante la vista que desde que llegó a España en 2001 no ha mandado dinero a nadie.

"Sólo a mi padre", recalcó después de que el letrado le mostrara documentos de envío de dinero a otras personas, en los que figuraba su número de permiso de residencia. Asimismo, insistió en que no conoce ni se ha relacionado nunca con islamistas radicales.

A otro de los acusados, Djidali Boussiri, el fiscal le implica en la realización de llamadas telefónicas a Daoud Ouhnane, implicado también en el 11-M, mientras este se encontraba huido en Irak de 2005 a 2006. La Fiscalía considera que Boussiri conocía la participación de Ouhnane en la "ejecución" de la masacre y que, pese a ello, le facilitó información sobre cómo iban las investigaciones en su contra para eludir su búsqueda en España. Boussiri reconoció que conocía a Ouhnane, ya que compartió piso con su hermano, pero afirmó que se enteró "por la prensa" de la detención de este y de su implicaciónen el 11-M.

Las víctimas de la masacre vuelven a ejercer la acusación divididas

El que más llamó la atención en la Sala del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia fue el tunecino Nasreddine Ben LaidneAmri, que perseveró que mintió en su declaración ante la Policía por la promesa del agente que le interrogó. Según él, el agente le ofreció un "trato" para quitarle la acusación que pesa contra él por falsificación de documentos.

"Por no resultar mentiroso"

Si bien en esa ocasión afirmó a los policías haber acudido a un bar en el que los clientes manifestaban su júbilo ante las imágenes de atentados yihadistas que ofrecía la cadena qatarí Al Yazira, lo negó tajantemente ante el tribunal. Agregó además que cuando ratificó esa declaración policial ante el juez instructor de la causa, Juan del Olmo, lo hizo "por no resultar mentiroso".

No obstante, reconoció haber falsificado "tres o cuatro" documentos oficiales con los utensilios que para tal efecto halló la Policía en su domicilio. No los utilizó, según él, para falsificar documentación para ninguno de los implicados en el 11-M. También aseguró conocer a Kamal Ahbar, coautor material de la masacre de los trenes, por una causa anterior en la que ambos estuvieron imputados por el robo de varios teléfonos móviles.

Por último, el ciudadano marroquí Abdelkrim Lebchina reconoció haber conocido a Abdelilah Hriz, autor del mayor atentado que ha sufrido la sociedad española, porque vivió con él a principios de abril de 2004, apenas unas semanas después de que ocurriera el atentado. No obstante, afirmó desconocer que Hriz se relacionara con terroristas. También señaló que conoció a Sarhane BenAbdelmajid, El Tunecino uno de los suicidas de Leganés en 2001, y que convivió con él hasta abril de 2002, cuando el acusado abandonó el domicilio porque su compañero no le dejaba ver la televisión.

Durante la primera jornada del juicio, volvió a ser patente la división entre las víctimas del 11-M. A un lado de la bancada del público se sentaba la presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Pilar Manjón. En la otra, la líder de la Asociación Víctimas del Terrorismo, Ángeles Pedraza.

Tal y como ocurrió en el juicio por la autoría de los atentados, que tuvo lugar en 2007, las acusaciones las ejercieron abogados de un lado y de otro. La vista se reanuda hoy viernes a las 10 dela mañana.