Archivo de Público
Viernes, 25 de Marzo de 2011

El 'Café de Pombo' de Gutiérrez Solana esconde una virgen

El Reina Sofía encuentra otra pintura debajo del famoso lienzo durante su restauración

PEIO H. RIAÑO ·25/03/2011 - 08:00h

PEIO H. RIAÑO - La tertulia del Café de Pombo', 1920.

La historia del arte esconde grandes ironías bajo el barniz desgastado por la memoria. 81 años después de que José Gutiérrez Solana firmara el encargo que persiguió con insistencia Ramón Gómez de la Serna para que inmortalizara su tertulia de los sábados en el Café Pombo madrileño, aflora una imagen escondida en la mítica pintura de grupo: un tema religioso pintado en vertical. Los rayos X utilizados en la restauración del lienzo por el equipo de conservación del Museo Reina Sofía desvelan que Solana (1886-1945) reutilizó un lienzo, en el que pintó una virgen arrodillada ante un altar barroco, para retratar a uno de los grupos menos fieles al catolicismo.

La pintura, una de las joyas de la colección de la institución, que participó en el pabellón español en la Exposición Internacional de París en 1937 representando a la República, entró en talleres para limpiar el barniz "pasmado" que oscurecía el ya de por sí tono lúgubre del gran representante expresionista de la España negra. Pero los especialistas buscaban la razón a una zona excesivamente craquelada (grietas en la materia pictórica). "La causa de los craquelados coincide con el altar de la pintura subyacente, en el que Solana utilizó un pigmento blanco con mucho plomo", aseguró Juan Sánchez, jefe de restauración del Reina Sofía.

Las conclusiones del estudio están volcadas en un espectacular informe en la web del museo: www.museoreinasofia.es. En él se descubren las cualidades técnicas del autor, como el uso de capas muy empastadas para que el pincel se deslice con facilidad. Empleaba tanto grosor en las capas de óleo que la luz infrarroja es incapaz de atravesarlas. "Pero bastó para apreciar unos trazos alrededor de la cabeza del personaje situado a la izquierda de Gómez de la Serna que no se correspondían con la imagen visible", explica. Era necesario utilizar una radiografía para descubrir qué era aquello.

Ahora, luce brillante en la planta segunda del Museo. "Si lo barnizamos mate, se volvería a apagar. De momento, es un barniz muy transparente", aclaran los especialistas ante el cuadro. El misterio no ha hecho más que empezar: ¿por qué reutilizó un lienzo en sus años de reconocimiento? ¿Por qué usó una composición religiosa?