Lunes, 14 de Enero de 2008

Detienen a un cómplice del presunto autor del intento de rapto de una niña de 9 años

EFE ·14/01/2008 - 13:23h

EFE - Efectivos de la Policía Nacional buscan pruebas en un local de la capital grancanaria, donde el detenido (en el centro con la cabeza tapada) como presunto autor del intento de secuestro de una niña de 9 años en Telde (Gran Canaria), almacenaba animales muertos.

La Policía detuvo ayer a un presunto cómplice de Marcos R., de 35 años, quien fue arrestado la pasada semana por el intento de secuestro de una niña de 9 años en el barrio de La Garita, en Gran Canaria, informó hoy el delegado del Gobierno en Canarias, José Segura.

El delegado del Gobierno señaló no poder facilitar más datos acerca del nuevo detenido ayer cómo cómplice de Marcos R..

José Segura dijo que Marcos R. fue condenado en 2002 por abusar sexualmente de su hija cuando tenía entre 1 y 2 años, e informes forenses señalan que sufre "trastornos de personalidad", es "de gran dureza emocional" y recomiendan que no esté "en contacto con menores".

El jefe Superior de Policía de Canarias, Narciso Ortega, que junto con Segura ofreció una rueda de prensa para informar del caso, afirmó que "no se puede dejar nada sin investigar" en relación a otros casos y demandó que no se hagan elucubraciones sobre su vinculación con las desapariciones del niño Yeremi Vargas y la adolescente Sara Morales, en Gran Canaria.

Ortega señaló que en las investigaciones llevadas a cabo por la policía judicial la semana pasada en un horno crematorio de animales, ubicado en Salinetas y propiedad de Marcos R., no se han hallado restos humanos.

Segura expresó su satisfacción por la labor policial efectuada, después de que los padres de la niña denunciaran el sábado 5 de enero el intento de secuestro de su hija la tarde anterior, previsiblemente para usos "deshonestos".

Informó de que cuarenta profesionales trabajan para esclarecer los hechos investigados por la policía judicial de Telde y de Las Palmas, apoyada por especialistas en antropología, policía científica y miembros de varias comisarías de Madrid que se desplazaron la pasada semana a Gran Canaria.

El nuevo detenido cuenta con antecedentes policiales y aportará "información valiosa", una vez que sea puesto a disposición del Juzgado de Instrucción Número 2 de Telde, cuyo juez ordenó el pasado viernes el ingreso en prisión incondicional de Marcos R. como presunto autor de los delitos de detención ilegal en grado de tentativa, tenencia ilícita de armas y robo de vehículo.

Según Segura, el intento de rapto de la niña de 9 años se quedó sólo en eso debido a la resistencia que presentó la menor, que evitó ser introducida en una furgoneta blanca por su agresor, quien fue detenido el pasado martes, pero desde el domingo se inició su búsqueda.

Marcos R. trabajaba como vigilante nocturno de una empresa constructora y, además de contar con antecedentes judiciales, también tiene policiales por apropiación indebida y por otros delitos que Segura dijo no querer detallar.

A Marcos R. se le detuvo sobre las 22.00 horas del martes en las inmediaciones del crematorio de animales, disponía de una furgoneta azul que había sido sustraída y la furgoneta blanca, que supuestamente empleó para tratar de raptar a la menor, se halló también en las inmediaciones del crematorio.

Según Segura, el detenido cuenta con una página "negra" en su pasado, pues en 1999 fue denunciado por su ex esposa por malos tratos, aunque el asunto se archivó, y posteriormente, en 2002, fue condenado a 20 meses de cárcel por abusar de su hija cuando tenía entre uno y dos años.

Esta sentencia no ha sido ejecutada porque están pendientes de resolverse los recursos que se han presentado, añadió Segura, quien dijo también sobre el detenido que, según los informes forenses que se le han hecho, es un "perfecto conocedor de las normas y sabe transgredirlas".

Segura señaló, al igual que Ortega, que "no hay la más mínima prueba para hacer conclusiones arriesgadas" y relacionar este caso con las desapariciones Yeremi y Sara, que, pese a los enormes esfuerzos llevados a cabo por la Guardia Civil y la Policía Nacional, no se han culminado con éxito.