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Miércoles, 23 de Marzo de 2011

La Policía carga duramente contra una protesta en Argel por el desalojo de unas viviendas

EFE ·23/03/2011 - 12:36h

EFE - Policías argelinos retienen a varios jóvenes durante una concentración para exigir más puestos de trabajo en el exterior del edificio de Correos en Argel (Argelia), el pasado sábado 19 de marzo.

La fuerzas antidisturbios argelinas cargaron hoy con pelotas de goma y gases lacrimógenos contra los jóvenes de un barrio popular del centro de Argel que se enfrentaron a los agentes en protesta por el desalojo de unas viviendas consideradas ilegales, según constató EFE.

En los enfrentamientos se han registrado decenas de heridos entre agentes y manifestantes, que lanzaron piedras e incendiaron al menos un vehículo de transporte policial, tras lo que centenares de antidisturbios mantienen ahora cercado el barrio.

Según indicaron a EFE fuentes policiales, al menos 50 agentes fueron heridos y de acuerdo con varios vecinos del barrio al menos 70 jóvenes resultaron igualmente heridos.

Islam, un joven del barrio, afirmó a EFE que un bebé de seis meses resultó muerto al respirar los gases lacrimógenos, aunque las autoridades no han facilitado, por el momento, ningún recuento oficial sobre víctimas de los enfrentamientos.

Este testigo aseguró además que un adolescente perdió un ojo al ser alcanzado por una pelota de goma.

Los enfrentamientos se desataron después de que la policía desalojase a primera hora del día por la fuerza a decenas de personas que habitaban varias de las modestas viviendas de una sola planta con techos de uralita que pueblan gran parte del barrio.

Posteriormente, dos grandes bulldozer derribaron decenas de estas casas, lo que desató la furia en todo el barrio de "Climat de France", situado en el centro de la capital y no muy lejos del Ministerio de Defensa argelino.

Cientos de habitantes del barrio salieron a las calles para montar barricadas y enfrentarse a los centenares de agentes antidisturbios desplegados en torno a la zona de los derribos.

Los manifestantes, en su gran mayoría jóvenes, quemaron neumáticos, atacaron varios vehículos policiales atacados e incendiaron un gran camión de transporte policial.

Muchos grupos de jóvenes dispersos en diferentes zonas del barrio, totalmente encolerizados por el derribo de las viviendas, coincidieron en sus amenazas de que esta noche será un "infierno para los policías".