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Miércoles, 23 de Marzo de 2011

La crisis de deuda hace tambalear al Gobierno portugués

El previsible rechazo del cuarto plan anticrisis del Ejecutivo puede provocar la dimisión del primer ministro esta misma tarde

·23/03/2011 - 15:40h

EFE - El primer ministro de Poru ministro de Finanzas, Teixeira dos Santos (dewrecha), durante un debate en el Parlamenteo la semana pasada.

El previsible rechazo del plan anticrisis del Ejecutivo socialista este miércoles en el Parlamento puede dejar a Portugal sin Gobierno efectivo durante tres meses mientras la presión de los mercados ha puesto al país al borde de un rescate financiero.

Dirigentes de los partidos políticos y los medios de comunicación lusos se muestran convencidos de que el primer ministro, José Sócrates, que no ha confirmado sus intenciones, dimitirá después de que el Parlamento rechace, como ya ha anunciado, su cuarto plan de austeridad para atajar la grave crisis económica del país.

Las elecciones anticipadas pedidas abiertamente por el principal partido de la oposición, el Social Demócrata (PSD, centroderecha) no podrían celebrarse antes de 55 días en el supuesto de que el jefe de Estado Anibal Cavaco Silva, dirigente histórico de ese partido, decida convocarlas.

Sumados además los periodos de consultas, convocatorias e investidura, expertos en temas legales coinciden en que Portugal quedaría en manos de un Gobierno provisional hasta finales de junio.

El Gobierno de Portugal y los comentaristas de la prensa económica han expresado sus dudas de que el país sea capaz de aguantar la subida de los intereses de su deuda soberana en medio de una crisis política que ya ha llevado los bonos a cinco años por encima de la cota histórica del 8%.

Ante la dimisión o la pérdida de la capacidad de gobernar del poder Ejecutivo, la Constitución portuguesa deja en manos del jefe de Estado la decisión de intentar formar un nuevo Gobierno con la composición actual del Parlamento o convocar elecciones.

También tiene potestad para rechazar la dimisión del primer ministro y mantenerlo provisionalmente en el cargo o, al contrario, disolver la Asamblea Legislativa y convocar elecciones, aunque el Gobierno no haya renunciado, si considera que no está garantizada la estabilidad política del país.

Gobierno de consenso

Ante la posibilidad de que un Gobierno provisional deba gestionar la crisis portuguesa varias personalidades de la vida pública lusa han propuesto ya un gabinete de consenso nacional.

El presidente del PSD, Pedro Passos Coelho, cuya decisión de rechazar el programa de austeridad del Gobierno desató la actual crisis, también ha propuesto esa figura.

Según filtraciones que recoge hoy la prensa, en la reunión de urgencia que celebró anoche la cúpula del Partido Socialista (PS) la línea más crítica con Sócrates no descartó un Ejecutivo socialista pero con otro primer ministro.

El PS está ahora en proceso electoral interno para elegir sus cargos directivos en el congreso del próximo 8 de Abril, donde hasta ahora se da por segura la reelección de Sócrates como secretario general.

Los socialistas llegaron al poder con mayoría absoluta en 2005 y la perdieron en las elecciones de 2009 tras el desgaste de cuatro años de Gobierno, que se ha acentuado mucho con la gestión de la crisis económica.

Las últimas encuestas de opinión dan una amplia ventaja electoral al PSD, aunque los socialistas han advertido de que las urnas pueden pasar factura a quien fuerce nuevas votaciones en la crítica situación que vive el país y apenas año y medio después de la última votación.

En fuentes políticas lusas se cree que administrar a corto plazo la crisis portuguesa bajo el creciente riesgo de pedir ayuda externa y aplicar medidas de austeridad aún más duras puede ser una patata caliente que lleve a la oposición a dejar esa etapa en manos de un Gobierno transitorio.

Recesión

En su último Plan de Estabilización y Crecimiento (PEC), el Gobierno socialista reconoce que el país volverá a entrar este año en recesión, con una caída de su crecimiento casi del 1%, y que el desempleo sobrepasará el 11%, una cifra con pocos precedentes en Portugal.

Sócrates subió este año los impuestos, redujo los salarios, el gasto y las inversiones del sector público y cortó todos los subsidios sociales a través de otros tres PEC sucesivos que contaron con el apoyo tácito del PSD.

Pero el último plan fue rechazado con el argumento de que no había sido consultado con la oposición antes de presentarlo a Bruselas y de que impone nuevos sacrificios y revela la incapacidad del Ejecutivo para sacar al país de la crisis.