Archivo de Público
Miércoles, 23 de Marzo de 2011

La vitrina de Bob Pop

·23/03/2011 - 09:35h

EFE - El único museo madrileño que merecería alojar piezas de Jeff Koons presentó ayer sus figuras en cera de los dos jugadores de la Selección española de fútbol que el público eligió, por votación popular , para que engrosaran las filas de engendros cuyo parecido con la realidad es pura coincidencia. Iniesta y Villa, a pesar de lo que les han hecho –sobre todo al pobre Iniesta,a quien han convertido en una réplica manchega de un cabezacono– acudieron al acto de presentación de sus figuras e incluso simularon estar encantados con las reproducciones. Cada vez que veo una nueva adquisición del Museo de cera madrileño pienso en cómo cambia en sus manos la expresión ‘derecho a réplica’.


El cuerpo de baile de Britney Spears que ha grabado con ella su último videoclip y que estará con ella en sus conciertos ha tenido que firmar una claúsula por la que se comprometen a no drogarse, a no llevar drogas encima y a someterse a pruebas toxicológicas cuando se lo soliciten. Todo sea por evitar que Britney vuelva a caer otra vez en la tentación y le dé por perder otra vez la cabeza, además del pelo, la línea y la psicomotricidad fina.


El zapatero ha concedido una entrevista donde arremete contra la comodidad en cualquiera de sus manifestaciones: marital, pedio o vital. En palabras de Christian Louboutin: "Odio la palabra confort; cuando la oigo, me imagino a una señora que se encuentra mal, sentada junto a una gran botella de alcohol, hinchada..." A Lagerfeld le ha salido competencia.


Lady Gaga, que no nos da ni un momento de descanso editorial, aseguró hace unos días que le encantaría ver a Marisa Tomei interpretarla en un biopic cinematográfico –del que nadie había dicho ni palabra, por supuesto–, a lo cual la Tomei, que es una señora encantadora y muy educada, ha respondido con un mensaje de agradecimiento con un punto de estupor muy comprensible.


Mi presidente de ficción preferido ha vuelto a salir en defensa de su hijo, Charlie Sheen, a quien ve como un adicto inmaduro, emocionalmente adolescente, con ataques psicóticos que a Martin le recuerdan a alguno que vivió él en público, incluso frente a las cámaras, "en la escena inicial de 'Apocalypse Now', por ejemplo".