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Lunes, 21 de Marzo de 2011

ENFOQUE-Mercado bebidas alcohólicas, en auge en Golfo musulmán

Reuters ·21/03/2011 - 12:02h

Por Praveen Menon

El free-shop del glamoroso aeropuerto internacional de Dubái desborda de viajeros que escogen entre filas y filas de vinos, champañas y whiskys cuidadosamente acomodados.

El extravagante despliegue pone de relieve el impulso de grandes productores de bebidas alcohólicas por ingresar en la región del Golfo Arabe, atraídos por una vasta población joven y la gran comunidad internacional cuyo gusto por el alcohol sigue impertérrito pese a las fuertes restricciones al consumo en países musulmanes.

"Casi siempre salgo del aeropuerto de Dubái con una costosa botella de whisky", dijo James Wilkinson, un ciudadano australiano que regularmente viaja a la región.

El Islam no permite el consumo de alcohol y la mayoría de los países del Golfo ejerce un severo control de la sustancia -cuando no la prohiben por completo- declarando ilegal su consumo en público.

Estados "secos" de la región como Arabia Saudita y Kuwait tienen leyes estrictas contra el consumo del alcohol. Muchos extranjeros y locales recurren al mercado negro para conseguir alcohol y realizan ocasionales viajes a Dubái o Bahréin para emborracharse.

En Emiratos Arabes Unidos, el más liberal de los estados del Golfo, los residentes extranjeros pueden obtener permisos para comprar alcohol en un puñado de puntos de expendio designados, donde las botellas se venden a precios elevados. Las bebidas alcohólicas están también disponibles en hoteles y tabernas habilitados.

Otros países del Golfo Arabe como Qatar y Omán también permiten la venta de alcohol pero solo en los mejores hoteles.

VENTAS RAPIDAS

Diageo Plc., la mayor compañía de bebidas alcohólicas del mundo, inauguró un espacio de degustación de licores, vinos y champañas de lujo en el aeropuerto de Dubái el año pasado -el primero en su tipo-, para atraer a los viajeros adinerados que gustan de las mejores marcas.

"El Golfo es un mercado importante en el que podemos seguir creciendo", dijo Jane Ewing, gerente general de Diageo para la región de Oriente Medio y Africa del Norte (MENA, por sus siglas en inglés).

El productor de whisky Johnnie Walker y vodka Smirnoff, con sede en Londres, contabilizó un aumento de un 16 por ciento en sus ventas regionales totales el año pasado y espera que las ventas se dupliquen en la región MENA en los próximos cinco años.

Solo la región del Golfo Arabe representó un 44 por ciento de las ventas totales de Diageo en MENA, siendo Emiratos Arabes Unidos y Líbano sus dos mayores mercados.

La mejor marca de Diageo, Johnnie Walker Etiqueta Azul, que cuesta más de 200 dólares la botella, se está vendiendo rápidamente en el Golfo.

A medida que la región se recupera lentamente de la crisis financiera internacional y la debacle inmobiliaria, el turismo está empezando a volver a hoteles y centros turísticos y los productores de bebidas alcohólicas muestran interés en quedarse con una parte del negocio etílico.

Esto significa además una fuerte presencia en las discretas licorerías de Dubái dirigidas a residentes con permiso para comprar alcohol.

La firma holandesa Heineken NV dice que su auspicio del fútbol europeo ha elevado su perfil en el Golfo.

"Heineken es uno de los principales auspiciantes de la UEFA Champions League, que es vista en todo el mundo y además es muy popular en países árabes", dijo el gerente de comunicaciones financieras de Heineken, John-Paul Schuirink.

OBJETIVOS NO ALCOHOLICOS

Apuntar al público musulmán con bebidas no alcohólicas constituye también una estrategia clave aunque sea un objetivo más difícil de alcanzar para compañías cuyos nombres son sinónimo de cerveza o bebidas blancas.

Heineken le atribuye a su mezcla de bebidas a base de malta con sabor frutal, populares entre los jóvenes como sustituto de la cerveza, su expansión en el mercado de Oriente Medio y Norte de Africa.

La firma holandesa tiene un 40 por ciento del mercado en Emiratos Arabes Unidos, un 70 por ciento en Líbano y un 90 por ciento en Egipto.

Para la cerveza, el mercado del Golfo Arabe es pequeño pero rentable, y hay un número limitado de competidores entre su creciente población de extranjeros.

A medida que en el Golfo se realizan más eventos deportivos y espectáculos -la región ya aparece en el calendario deportivo internacional de la Fórmula Uno, el tenis, el golf y las carreras de caballos-, los productores de bebidas alcohólicas ven más oportunidades para el crecimiento del mercado.

"La visión de muchos estados del Golfo, con una importancia cada vez mayor en el mercado mundial por medio de eventos significativos, nos abre oportunidades comerciales", dijo Ewing de Diageo.

"Ya hemos comenzado las tratativas con el free-shop de Qatar y esperamos tener una buena presencia en el nuevo aeropuerto", agregó Ewing.

Qatar, un pequeño estado del Golfo Arabe rico en gas, fue elegido el año pasado como la sede del Mundial de fútbol 2022 y ahora se enfrenta a la pregunta de cómo este país musulmán hará frente al aluvión de fanáticos, muchos de los cuales están acostumbrados a beber como parte de la experiencia.

Qatar, además de un aeropuerto, hoteles y otras instalaciones nuevas, ha prometido concesiones para el consumo de alcohol, incluyendo zonas especiales para fanáticos en torno a los estadios y licencias que permiten a restaurantes servir alcohol durante los partidos.

TABUES SOCIALES

"Cada país tiene sus propias restricciones (...) nosotros adherimos a ellas y respetamos las susceptibilidades", dijo Ewing de Diageo, sobre el impacto de las restricciones religiosas para el alcohol en la región, los que no considera un obstáculo para hacer negocios.

A pesar de las enérgicas ventas, el tabú religioso y social vinculado al consumo etílico da lugar a un incómodo equilibrio, en una región donde las infracciones relacionadas con el alcohol terminan en severas medidas legales.

Los periódicos están llenos de noticias de borracheras en público que conducen a condenas en prisión para extranjeros radicados en el país como así también para turistas, particularmente en la glamorosa Dubái, donde los hoteles entretienen a los clientes con sus mejores tragos.

Recientemente, un turista británico de 37 años fue a una estación de policía para denunciar la pérdida de su pasaporte en un bar de Dubái y terminó arrestado por consumir alcohol ilegalmente. Como no era residente y no tenía licencia para consumir alcohol, no debería haber estado en el bar, sostuvieron los fiscales.

"Dubái se debate entre la defensa de las leyes islámicas y el tratar de proyectar que la marca EAU quede asociada con la apertura", dijo Marco Blankenburgh, director internacional de Knowledgeworkx, una firma consultora radicada en EAU que se especializa en asuntos interculturales.

"La ley no siempre es clara pero los extranjeros y turistas deben recordar que están en un país musulmán", añadió.

(Editado en español por Daniela Desantis)