Lunes, 14 de Enero de 2008

La historia de Ecuador resumida en 265 metros cuadrados y vigilada por Eloy Alfaro

EFE ·14/01/2008 - 11:37h

EFE - Mausoleo del complejo Ciudad Alfaro, sede de la Asamblea Constituyente ecuatoriana en la localidad de Montecristi, cuna del caudillo liberal y dos veces presidente del país Eloy Alfaro.

El mural del mausoleo de la Ciudad Alfaro, sede de la Asamblea Constituyente de Ecuador, reúne en 265 metros cuadrados la historia del país vista desde la óptica de los seguidores de Eloy Alfaro, un revolucionario liberal del siglo XIX, dijo a Efe su creador, Ivo Uquillas.

El ecuatoriano Uquillas, esculpió en cuatro meses una escultura de Alfaro en bronce, de 5,20 metros, que se levanta en el centro del mausoleo, emulando una vasija invertida y que en su parte principal tiene un mural en fibra de vidrio dorado y lleno de simbología.

La imagen de Alfaro está sostenida por inmensos brazos, de más de un metro de alto, que terminan en puños donde aparece su imagen desnuda "espiritual, que está más allá de la vida, que une su mirada con la eternidad, con el infinito", dijo el artista, al justificar que la escultura termina con el personaje viendo al cielo.

Uquillas, de 51 años, explicó que, en la escultura, Alfaro tiene cadenas rotas en sus manos sobre un libro, por haber sido quien instauró la educación laica en el país.

Alfaro, un caudillo liberal, fue dos veces presidente de Ecuador entre los siglos XIX y XX y murió inmolado por enemigos conservadores en Quito, el 28 de enero de 1912.

Al pie de la escultura reposan parte de los restos de Alfaro en un cofre tallado en una roca extraída del volcán Pichincha, en Quito, "pues sus enemigos pensaban que lo estaban quemando y, por el contrario, lo encendieron para siempre", dijo.

El mural que rodea la escultura es una interpretación de la historia de Ecuador desde sus orígenes y comienza con la imagen de indígenas en una vasija de barro a manera de casa, rodeada por pliegues que simbolizan el vientre materno, como el mausoleo mismo.

En el mural también se deja ver a los indígenas sometidos en inmensos rostros con los ojos cerrados "porque no tenían derecho a ver el paisaje, a la tierra, a leer, al conocimiento...", bajo los cuales se esculpieron mazorcas de maíz.

La pobreza de esa gente se ejemplifica en dos manos sosteniendo una vasija vacía, mientras que la esclavitud llegada desde África queda explícita en imágenes de esclavos arrodillados y con sus manos a las espaldas.

El centro del mural recuerda el fusilamiento de los tres primeros mártires de la revolución liberal y a su lado, aparece una mujer con los ojos cerrados, sin derecho a la educación, pero cargando a un niño que tiene un libro en sus manos, en referencia al cambio.

"Alfaro fue masón básicamente", dijo Uquillas durante un recorrido auspiciado por el asambleísta Trajano Andrade, miembro del movimiento Alianza País, del presidente Rafael Correa, que domina la Constituyente, con 80 de los 130 escaños posibles.

En el mural, que se aprecia también desde un balcón al que se accede por la parte externa del mausoleo, aparece, además, simbología de la mujer en la cultura y su derecho al voto.

Asimismo, se representa a pobladores de la Costa, Sierra y Amazonía, así como la introducción del ferrocarril en Ecuador, también idea de Alfaro, que al final del mural se lo representa en una escultura con rasgos fuertes y violentos, como fue su muerte.

La imagen de la muerte de Alfaro se perfila en una escultura de los pies a la cintura, inclinada sobre cuadrados desfigurados.

"Se presenta a Alfaro totalmente desnudo, golpeado, rodeado de una ciudad totalmente desfigurada. ¿Quién sabe si serían puñales o cruces las que le cayeron encima para masacrar su cuerpo?", se preguntó Uquillas al hablar de su obra que tiene, en su parte superior, un escrito del colombiano José María Vargas Vila.

"No podrán nada contra su memoria, que se alza desde el fondo de la tumba, como las llamas de las entrañas de un volcán colérica, hacia el cielo", dice la frase de Villas que rodea el mural, coronado, además, por rostros, de 80 por 60 centímetros, hechos también de fibra de vidrio, de gente cercana a Alfaro.