Archivo de Público
Domingo, 20 de Marzo de 2011

La izquierda ve posible una España sin nucleares

La Fundación Ideas, Greenpeace y Ecologistas en Acción han elaborado estudios que sitúan el apagón' entre 2020 y 2050

P. RUSIÑOL ·20/03/2011 - 08:00h

P. RUSIÑOL - Molinos eólicos en Facinas, en la provincia de Cádiz. LAURA LEÓN

¿Puede España prescindir de la energía nuclear, que hoy representa alrededor del 20% de la electricidad que consumimos? Para los ecologistas, la respuesta siempre ha sido sí. Y mañana mismo. Su argumento: en España hay exceso de potencia: 100.000 megavatios, el doble de lo que se ha requerido nunca.

Estas cuentas, sin embargo, topan siempre con una reserva muy importante: esta potencia es más teórica que real, sobre todo porque las renovables dependen, para estar operativas, de factores externos incontrolables, como el viento o el sol. Para garantizar el suministro constante, en la base del sistema siempre tiene que haber una fuente también constante. Y en esto, la energía nuclear es difícil de superar: las centrales necesitan precisamente operar sin paros.

Los documentos han ganado en pragmatismo y establecen fases

En los últimos años, sin embargo, las principales organizaciones ecologistas como Greenpeace, en 2007, y Ecologistas en Acción, el pasado enero han elaborado extensos documentos con propuestas muy pegadas a la realidad y con todas las fases necesarias para llegar a prescindir de la energía nuclear.

El de Greenpeace pone el acento en tener el 100% de renovables en 2050. Y el de Ecologistas en Acción supone un plan de transición para que en 2020 la generación eléctrica sea mucho más sostenible y ya sin un solo MW nuclear.

Los pies en el suelo

La transición podría acelerarse si las renovables pudieran almacenarse

Este documento tiene tanto los pies en el suelo para los picos de demanda, prevé recurrir al gas que sus redactores se ven obligados a precisar: "Temporalmente se asumen proyectos energéticos ya realizados contra los que hemos luchado. No hemos cambiado de valoración sobre estos proyectos, sigue siendo parte de un modelo insostenible que debe desaparecer".

Estas propuestas han situado el terreno en un punto similar al que también han llegado, con el mismo nivel de detalle y pragmatismo, organizaciones de izquierdas como ICV, que tiene un documento sobre cómo abordar la transición hacia un futuro sin nucleares, IU o la Fundación Ideas, del PSOE, que en 2009 lanzó Un nuevo modelo energético para España, en el que propone, como Greenpeace, el 100% de renovables en 2050.

El horizonte es tan lejano porque el mayor problema sigue siendo cómo llenar este tronco central por constante, que no dependa de vaivenes incontrolables sin sustituir la energía nuclear por fuentes que dispararían la emisión de CO2. Para 2050, los entusiastas de las renovables están convencidos de que la tecnología habrá avanzado tanto que ya será posible el almacenamiento, lo que le permitiría ocupar también el tronco central. La paradoja es que la esperanza tecnológica les une a los pronucleares, que también esperan tener resuelto entonces el problema de los residuos.