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Sábado, 19 de Marzo de 2011

El australiano Goss dio la sorpresa en la primera de las grandes clásicas

EFE ·19/03/2011 - 17:05h

EFE - El ciclista japonés Takeshi Miyazawa (3d) es consolado por un compañero antes del comienzo de la clásica ciclista Milán-San Remo, en la Piazza Castello de Milán, Italia.

El ciclista australiano Mattheuw Harley Goss (HTC) se adjudicó al esprint la primera de las grandes clásicas de la temporada, la italiana Milán-San Remo, disputada hoy sobre 298 kilómetros, en los que invirtió 6 horas, 5 minutos y un segundo.

Goss se impuso en un esprint que disputaron ocho corredores, por delante del campeón del mundo contrarreloj, Fabian Cancellara (Leopard), Philipe Gilbert, Alessandro Ballan (BMC), Filippo Pozzato (Katusha), Michele Scarponi (Lampre), Yoann Offredo (Française des Jeux) y Vincenzo Nibali, mientras que el ganador del pasado año, el español Oscar Freire (Rabobank), vencedor de la prueba en tres ocasiones, llegó en un pelotón rezagado.

Goss hizo historia en la prueba italiana, ya que se convirtió en el primer corredor australiano en subir a lo más alto del podio de una de las clásicas más importantes del calendario mundial, que cumplió su edición 102.

La carrera fue movida desde el arranque con la escapada que protagonizaron el japonés Takahashi Mizayawa (Farnese), el italiano Alessandro Marchi (Androni), el belga Nico Sijmens (Cofidis) y el ruso Mikhail Ignatiev (Katusha) cuando tan sólo se llevaban doce kilómetros.

Los escapados llegaron a tener casi catorce minutos de ventaja cuando tan sólo se habían recorrido 40 kilómetros. Una diferencia que obligó a los equipos que partían como candidatos al podio a organizarse para recuperar el tiempo perdido.

Por la cima del Turchino, a 155 kilómetros de la meta, la renta de los fugados se redujo a siete minutos.

La ilusión de los escapados llegó a su fin a falta de unos ochenta kilómetros para el final y Freire comenzó a tener problemas debido a una caída que sufrió en el descenso del alto de Le Manie.

Tampoco se salvo de las numerosas caídas que se produjeron a medida que se acercaba la parte final de la carrera el campeón del mundo noruego Thor Hushovd, que, además, sufrió un pinchazo, lo mismo que le ocurrió al británico Mark Cavendish, otro de los favoritos al podio, que no entró en el grupo puntero para disputar el triunfo.