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Viernes, 18 de Marzo de 2011

El rey saudí recurre a los petrodólares para aplacar la crisis

El monarca, de 87 años, anunciaen directo a sus súbditos programas sociales por más de 70.000 millones de dólares y el refuerzo de las medidas de seguridad

G. FOURMONT / AGENCIAS ·18/03/2011 - 21:46h

G. FOURMONT / AGENCIAS - El rey Abdalá, durante su intervención. reuters / spa

Para la familia real Al Saud, que da su nombre al país que dirige desde 1932, lo más importante es la estabilidad. Las protestas actuales en Bahrein y Yemen, dos países vecinos del reino árabe, no deben convertirse en una amenaza interior para las autoridades de Riad. Es el mensaje que dio a entender este viernes el rey Abdalá en una inusual y breve intervención televisiva. El monarca, de 87 años, anunció en directo a sus súbditos programas sociales por más de 70.000 millones de dólares y el refuerzo de las medidas de seguridad.

"Pueblo saudí, estoy orgulloso de vosotros", exclamó Abdalá desde su despacho, delante de la fotografía de su padre y fundador del reino. El discurso duró unos pocos minutos y, después, dos locutores anunciaron la serie de decretos que el rey había adoptado. Todo el mundo esperaba un cambio de Gobierno, puesto que el mandato del actual Ejecutivo terminó a finales de febrero y ya corría el rumor de que el intocable ministro de Defensa y príncipe heredero Sultán, de 86 años y enfermo de cáncer, debía dejar un cargo que ocupa desde 1962.

Pero Abdalá no habló de política y volvió, como el pasado 23 de febrero cuando anunció ayudas sociales por 36.000 millones de dólares, a "creerse el padre de la nación", según la expresión de la analista Mai Yamani. Sólo distribuyó dinero a los saudíes. Las revueltas en los países árabes no tuvieron grandes consecuencias en Arabia Saudí, aunque asustaron al régimen, dueño de las mayores reservas de petróleo del mundo. Cuando amenaza la crisis, se recurre al dinero; las reservas financieras de la familia real Al Saud están estimadas en más de 450.000 millones de dólares.

Entre los decretos figura la aprobación de un sueldo mínimo de 800 dólares al mes, una asistencia para los que buscan empleo la tasa de paro alcanza el 25%, según fuentes independientes, la construcción de viviendas y la renovación de las instalaciones sanitarias y de las mezquitas.

Mientras varios intelectuales piden a las autoridades reformas políticas (monarquía constitucional, creación de partidos políticos, derechos civiles para las mujeres), Abdalá ha agradecido a "las manos dispuestas a castigar a los que traman contra la seguridad y la estabilidad del país", y anunció la creación de 60.000 empleos en el sector de la seguridad, bajo control del Ministerio de Interior. Es decir, más represión.

Algunos reformistas saudíes están decepcionados porque esperaban algo más que dinero. Los analistas consideran que la intervención de hoy sólo es un etapa y esperan el discurso del rey ante el Majlis al Shura (Parlamento) a final de este mes.

Este viernes, también, las Fuerzas de Seguridad lanzaron gases lacrimógenos contra manifestantes chiíes en el este del país y decenas de personas resultaron heridas.