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Jueves, 17 de Marzo de 2011

El secretario general de la OTAN pide un acuerdo a la ONU para frenar la victoria de Gadafi

EFE ·17/03/2011 - 14:55h

EFE - Un tanque del ejército libio, en la ciudad de Tarhoon, al sureste de Trípoli, Libia, ayer miércoles, 16 de marzo.

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, urgió hoy a las Naciones Unidas a lograr un acuerdo cuanto antes para intervenir en Libia y evitar una "inaceptable" victoria del régimen de Muamar el Gadafi frente a los rebeldes.

"Si Gadafi se impone, mandará una clara señal de que la violencia funciona. Eso sería inaceptable desde una perspectiva humanitaria y democrática", señaló Rasmussen en su perfil en Facebook.

El secretario general de la OTAN advirtió de que el "tiempo se está agotando" para decidir una actuación y afirmó que la Alianza está "lista para proteger a la población civil de los ataques del régimen".

Los aliados intervendrán, recordó Rasmussen, siempre que haya "una necesidad demostrable, una base legal clara y un fuerte apoyo regional".

Esas tres condiciones fueron las fijadas la pasada semana por los ministros de Defensa de la organización para dar luz verde a una acción militar en Libia.

A día de hoy, para cumplir esos requisitos faltaría una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que autorice el uso de la fuerza, en vista de que Gadafi continúa usando aviones de guerra para bombardear los bastiones rebeldes y una vez que la Liga Árabe ha dado su visto bueno a la imposición de una zona de exclusión aérea, la opción más barajada.

El papel de la OTAN, en cualquier caso, sigue sin ser claro, pues algunos de sus miembros, especialmente Turquía y Alemania, se han mostrado hasta ahora contrarios a una intervención militar.

Además, algunos de los que insisten en la necesidad de combatir a Gadafi, como Francia, prefieren que las operaciones no se lleven a cabo en el marco de la Alianza.

El gobierno de París es, precisamente, uno de los que hoy lidera los intentos para sacar adelante una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que autorice la acción militar internacional en Libia.

Mientras tanto, las fuerzas de Gadafi siguen avanzando y han vuelto a bombardear hoy el aeropuerto de Benina, a unos 10 kilómetros al oeste de Bengasi, la segunda ciudad del país y el bastión de los rebeldes.