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Jueves, 17 de Marzo de 2011

El alcohol afectaría más después de la cirugía para adelgazar

Reuters ·17/03/2011 - 17:13h

Por Kerry Grens

Un nuevo estudio demuestra que una copa de vino tinto afecta mucho más después de la cirugía para adelgazar que lo que solía hacerlo antes.

Esto podría alterar la capacidad para conducir un automóvil, por lo que se les aconseja a los pacientes ser mucho más cuidadosos con el consumo de alcohol después de la intervención.

"Es una precaución que deberían conocer todos los pacientes tratados con cirugía bariátrica", dijo el doctor Bruce Wolfe, presidente de la Sociedad Estadounidense de Cirugía Bariátrica y Metabólica (ASMBS), que no participó del estudio.

En el 2009, informó la ASMBS, más de 220.000 estadounidenses se realizaron algún tipo de cirugía para adelgazar a unos 20.000 dólares por paciente.

El bypass gástrico reduce el estómago a una bolsa pequeña y saltea una parte del intestino delgado para que absorba menos alimentos a medida que pasan por los intestinos. Esa fue la única cirugía que se evaluó en el estudio.

Los autores compararon los efectos de una copa de vino, bebida en 1 minuto, en 19 pacientes, antes de la cirugía y tres y seis meses después. Con un test de alcoholemia, el equipo les midió el nivel máximo de alcohol en el aliento, que revela cuánto alcohol absorbió el organismo.

Antes de la cirugía, el nivel máximo de alcohol después de una copa de vino fue del 0,024 por ciento. A los seis meses, del 0,088 por ciento, por encima del límite legal del 0,08 por ciento.

"Una copa de vino convirtió a los pacientes en conductores ebrios según la ley", dijo el doctor John Morton, director de Cirugía Bariátrica de la Stanford University y autor principal del estudio.

Además, después de la cirugía, el organismo tardó 88 minutos en volver a 0 el nivel de alcohol, comparado con los 49 minutos registrados antes de la intervención.

Morton atribuyó los cambios posiblemente a que el estómago ya no está disponible por completo para procesar el alcohol. La pérdida de peso no influyó en esos cambios.

Luego de la cirugía, todos los pacientes sintieron los efectos del vino, como mareos, calores o visión doble. Antes de la cirugía, ocho de cada 10 tenían algunos de esos efectos.

"Estos problemas con el alcohol después de la cirugía son bastante raros", agregó Morton, porque los pacientes evitan las calorías vacías del alcohol.

El experto sostuvo que estos resultados, publicados en Journal of the American College of Surgeons, no deberían desalentar a las personas a realizarse un bypass gástrico si lo necesitan.

FUENTE: Journal of the American College of Surgeons, febrero del 2011