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Miércoles, 16 de Marzo de 2011

Los occidentales huyen en masa de la amenaza atómica

Las potencias urgen a sus ciudadanos a abandonar Tokio y no viajar a Japón. Ya son cuatro los reactores en peligro de fusión de sus núcleos

DAVID BRUNAT ·16/03/2011 - 22:50h

Una mujer camina entre los escombros dejados por el tsunami en la arrasada Minamisanriku, al norte de Japón. - REUTERS

Ante la posibilidad de una catástrofe nuclear en Japón, las grandes potencias occidentales han preferido no escuchar el mensaje tranquilizador de la Cruz Roja japonesa. Tokio sigue siendo un destino seguro para los viajeros, según el organismo. En cambio, el consejo de países como Francia, Reino Unido, Italia, entre otros muchos, a sus conciudadanos ha sido: huir de la capital nipona, abandonar el país asiático. (Así te hemos contado en directo los acontecimientos del día)

La jornada de ayer hubiera vuelto loco a más de un experto en energía nuclear. Primero se evacuó a los 50 ingenieros que trataban de enfriar los reactores a la desesperada para evitar la fusión de sus núcleos, lo que dio a entender que Japón daba por perdida la partida y se resignaba a sufrir la tan temida catástrofe nuclear a gran escala. Luego, a mediodía, los 50 operarios regresaron por sorpresa e incluso se sumaron por la tarde otros 130 especialistas.

Los distintos organismos también marearon con su baile de análisis. La Organización Mundial de la Salud se unió a la línea argumental de Tokio y aseguró que los niveles de radiación todavía no son perjudiciales para la salud más allá del perímetro de seguridad de 30 kilómetros y mucho menos en Tokio. En el otro extremo, Francia endurecía aún más su discurso, acusando al Gobierno japonés de mentir y aconsejando a todos sus nacionales que abandonasen el archipiélago de inmediato. París va a enviar dos aviones para repatriar a los franceses.

EEUU aconseja la evacuación de los 80 kilómetros en torno a Fukushima

Austria, Australia, Canadá, Finlandia y Suiza, entre otros países, recomendaron no viajar a Tokio y abandonar el país. Rusia anunció que a partir de mañana repatriará a los familiares de sus diplomáticos. EEUU, por su parte, alertó de radiaciones "extremadamente altas" y aconsejó la evacuación de los habitantes a más de 80 kilómetros de la central de Fukushima, un radio muy por encima de los 30 kilómetros establecidos por Japón y que de hecho no se cumple por falta de medios.

Ayer también fueron las 24 horas más críticas para la central de Fukushima. El día pasó sin que se produjera la fusión del núcleo en ninguno de sus reactores. Una noticia excelente si no fuera porque ahora son cuatro, y no dos, los reactores con riesgo de explotar a causa de fisuras en sus muros de contención, y son tres, y no uno, aquellos cuyo núcleo ha empezado a fundirse
parcialmente.

La prioridad es enfriar las piscinas donde se almacena la alimentación nuclear de los reactores 3 y 4, que pueden estar quedándose sin agua. De entre ambos, el 3 era el de mayor prioridad. Y para ello, el Gobierno ha optado por empezar a utilizar camiones cisterna. El motivo: es el único que utiliza combustible de plutonio en su mezcla y el que, según la Tokyo Electric Power Co. (TEPCO), propietaria de la planta, está ya liberando gases radiactivos a la atmósfera.

Enfriar los reactores

El rompecabezas consiste ahora en encontrar la forma de enfriar los seis reactores sin exponer a los encargados de hacerlo a fuertes radiaciones, cuya intensidad se va multiplicando con el paso de las horas. La opción más barajada, la del helicóptero que soltaría toneladas de agua desde el aire, fue descartada por el excesivo nivel de radiación del aire en el perímetro de las instalaciones. La idea del bombeo de agua desde tierra volvió a tomar fuerza al final del día.

El Gobierno japonés sigue ofreciendo una visión amable de la situación

"La situación ha evolucionado y es muy seria", reconoció Yukiya Amano, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Amano aseguró que la TEPCO "está haciendo lo máximo para restaurar la seguridad de los reactores" y advirtió que calificar la situación como "fuera de control" es exagerado.

El Gobierno japonés prosiguió un día más con su política de comunicación enfocada en mantener la tranquilidad entre la población y ofreció una visión amable de la crisis. El ministro portavoz, Yukio Edano, afirmó que el nivel de radiación detectado en los límites del perímetro de seguridad de 20 kilómetros alrededor de Fukushima no supone ningún riesgo para la salud. Edano indicó que el nivel máximo de radiación detectado por el Ministerio de Ciencia japonés es de 0,33 microservets por hora. Un índice, dijo, que "no tendría efectos nocivos en una persona ni siquiera si trabajara a la intemperie". Edano anunció que el segundo perímetro de seguridad, que va de los 20 a los 30 kilómetros, es una zona a la que cualquier persona puede acceder sin riesgo para la salud.

El jueves, más que otro día, puede ser el día clave para saber si Fukushima genera una gran nube radiactiva o si, por el contrario, los niveles de radiación están tan controlados como dice Tokio y es cierto que apenas alcanzan 30 kilómetros de distancia.

"Dosis letales" de radiación en la central japonesa

Los 180 trabajadores que siguen tratando de evitar la catástrofe en la central de Fukushima pueden quedar expuestos, si se aproximan demasiado a los reactores, a “dosis de radiación que podrían ser letales en poco tiempo”, advirtió ayer Gregory Jaczko, director de la Comisión Regulatoria Nuclear estadounidense (NRC por sus siglas en inglés).
En una comparecencia ante la subcomisión de Comercio y Energía de la Cámara de Representantes norteamericana, Jaczko informó de que la NRC cree que “cerca de la planta de reactores hay altos niveles de radiación”.

Por otra parte, la necesidad imperiosa de ahorrar energía está cambiando el aspecto nocturno de las megaurbes japonesas. La capital ha decidido apagar algunas de las pantallas gigantes de sus zonas comerciales, así como las luces de diversos edificios, incluidas las de una de sus construcciones más emblemáticas: la Torre de Tokio, la particular réplica nipona de la Torre Eiffel. La compañía Tokio Electric Power anunció la semana pasada que, al menos hasta finales de abril, cortará la electricidad durante tres horas de forma rotatoria en cinco áreas de la ciudad.