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Miércoles, 16 de Marzo de 2011

Revuelta estudiantil en Gaza para forzar a Hamás a negociar

Abás presiona desde Cisjordania mientras crecen las protestas de jóvenes en la Franja

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·16/03/2011 - 22:15h

EFE - Marcha en Gaza exigiendo unidad a Fatah y Hamás.-

La manifestación del martes en la ciudad de Gaza en la que millares de jóvenes palestinos instaron a la unidad entre Hamás, que gobierna la Franja, y Fatah, que gobierna Cisjordania, está siendo aprovechada para imponer una fuerte presión política sobre la organización fundamentalista.

La presión se concretó de varias maneras, como con un nuevo llamamiento del presidente de la ANP, Mahmud Abás, que reside en Ramala, al primer ministro de Gaza, Ismail Hanniya, para celebrar una reunión en los próximos días que ponga fin a la división y permita la convocatoria de elecciones presidenciales y legislativas. Abás reiteró que no entra en sus planes presentar su candidatura a la presidencia en los próximos comicios.

La inercia de la manifestación del martes reapareció este miércoles en varias concentraciones de jóvenes que tuvieron lugar en el corazón de Gaza, cerca de la plaza Katiba, donde se encuentra la Universidad Al Azhar, que está controlada por Fatah, y en cuyo recinto se concentraron decenas de estudiantes gritando consignas a favor de la unidad y a favor de la libertad, es decir en contra de Hamás.

A mediodía, cientos de policías de Hamás en uniforme y de paisano, con porras en la mano, deambulaban alrededor de la Universidad repartiendo golpes a diestro y siniestro. Los jóvenes se metieron en el recinto universitario, donde la Policía no puede entrar. Sin embargo, sí que entraron en la Universidad grupos de jóvenes islamistas que persiguieron a los estudiantes y les golpearon.

Uno de los organizadores de las protestas, que se identificó con el nombre de Abú Faruq, y que tomó todas las precauciones del mundo para hablar con Público, dijo que las manifestaciones continuarán y que los planes para convocar a otros jóvenes a las concentraciones seguirán adelante.

"Queremos vivir tranquilamente y con dignidad en nuestro país, queremos un país normal para nosotros y nuestros hijos", dijo Abú Faruq, de 25 años.