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Miércoles, 16 de Marzo de 2011

Un remedio casero es efectivo para eliminar la cera del oído

Reuters ·16/03/2011 - 18:43h

Por Amy Norton

Las jeringas de succión de venta libre para eliminar la cera del oído actúan como lo promete su publicidad, por lo menos en algunas personas.

En la mayoría de los casos, la acumulación de cera en el oído se puede controlar con remedios caseros para ablandarla, como unas gotas de aceite mineral o glicerina, según la Academia Estadounidense de Otolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello.

Otra opción casera es "succionarla", para lo que se colocan en el oído gotas de una solución para ablandar la cera y, luego, con una jeringa de goma se coloca agua y se succiona la cera.

Los kit hogareños de estas jeringas son de venta libre en Estados Unidos y muchos otros países, pero existen pocos estudios sobre su efectividad para reducir las consultas al médico.

Un equipo del Reino Unido siguió a 237 pacientes que habían concurrido a una clínica para que les extrajeran cera del oído. Al azar, se les indicó utilizar la jeringa de succión en el hogar o tratarlos en la clínica.

En los dos años siguientes, el 73 por ciento de los pacientes tratados por una enfermera regresó a la clínica para repetir el tratamiento, comparado con el 60 por ciento de los usuarios de la jeringa.

Y, en promedio, el grupo tratado con la terapia casera realizó casi la mitad de las consultas que el grupo tratado profesionalmente la primera vez.

Según el autor principal, doctor Richard Coppin, de The Surgery in Hampshire, valdría la pena que los pacientes con este problema en el oído prueben con una jeringa de succión.

"Parece ser efectiva, por lo menos en algunas personas", dijo Coppin. "Quizás es más cómodo comprar una jeringa y limpiar el oído en casa que hacer una cita con un médico e ir al consultorio", agregó.

A pesar de su nombre, la cera del oído no es "cera", sino una mezcla de secreciones del oído externo y células muertas de piel y cabello. Es normal y necesaria para mantener sano el oído, porque actúa como un agente autolimpiante, lubricante y antibacteriano.

Pero se puede acumular dentro del oído hasta causar molestias y síntomas, como disminución auditiva, ruidos internos o dolor. En esos casos, hay que extraerla.

Los expertos no recomiendan usar hisopos de algodón porque empujan la cera hacia el interior del oído. También, hay que evitar el uso de dispositivos irrigadores orales a presión y de velas o conos, que se colocan en el canal auditivo y se encienden para eliminar la cera.

En cambio, las jeringas de succión son de bajo riesgo, según Coppin. Una revisión reciente concluyó que son "razonablemente seguras". La irrigación del oído puede perforar la membrana del tímpano, pero con las jeringas, indicó, es poco probable aplicar tanta presión.

FUENTE: Annals of Family Medicine, marzo/abril del 2011