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Miércoles, 16 de Marzo de 2011

El ministro de Exteriores de Italia rechaza una intervención militar en Libia

EFE ·16/03/2011 - 11:24h

EFE - El ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, atiende a los medios al término de la cumbre de ministros de Exteriores del G8 celebrada en París (Francia), ayer martes 15 de marzo de 2011.

El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Franco Frattini, rechazó hoy la posibilidad de que la comunidad internacional lleve a cabo una intervención militar en Libia y descartó que Italia vaya a participar en una eventual coalición de países dispuestos a llevarla a cabo.

En una comparecencia ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento, el jefe de la diplomacia italiana informó además de que las tropas del líder libio, Muamar al Gadafi, controlan ya "casi completamente" la región de Cirenaica (este de Libia).

"La guerra no se puede hacer: una intervención militar, según mi opinión, no la debe, no la quiere y no la puede hacer la comunidad internacional", indicó Frattini, en unas declaraciones que recogen los medios italianos.

El jefe de la diplomacia de Italia descartó que su país vaya a participar en una hipotética coalición de naciones dispuestas a una intervención en Libia, pues éste es un asunto que, según él, no encontraría consenso entre los miembros de la Unión Europea (UE), el G8 y la OTAN.

"Cuando la Liga Árabe y la Unión Africana hablan de una exclusión de cualquier intervención en territorio libio por tierra es evidente que la zona de exclusión aérea, que no es decisiva, sigue siendo la perspectiva más avanzada, sobre la que, por otro lado, tampoco existe acuerdo", comentó Frattini.

El ministro de Exteriores de Italia habló de la posibilidad de que Gadafi continúe en el país a pesar de la revuelta popular y, ante este escenario, habrá que contemplar su posible "aislamiento internacional, político y económico".

Frattini afirmó además que existen "buenas perspectivas" de organizar una cumbre entre la UE, la Unión Africana y la Liga Árabe en los próximos siete días para llegar a soluciones compartidas y favorecer así la adopción de un paquete de medidas en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.