Domingo, 13 de Enero de 2008

El Papa da la espalda a los fieles en una vuelta a ritos del pasado

El Vaticano explica que Benedicto XVI quería respetar la “armonía y belleza” de la Capilla Sixtina

PÚBLICO ·13/01/2008 - 21:48h

Por primera vez en más de medio siglo, el Papa celebró una misa de espaldas. EFE

La Iglesia retrocedió ayer al siglo XX. Concretamente a 1965, cuando se clausuró el Concilio Vaticano II. Desde ese año la misa se había oficiado de cara a los fieles pero el Papa Benedicto XVI recuperó ayer la tradición de dar la misa de espaldas.

El Papa celebró la liturgia en el antiguo altar de la Capilla Sixtina, con la mirada puesta en el gran crucifijo frente al fresco del Juicio Final de Miguel Angel. Según la Oficina de celebraciones litúrgicas, el sumo Pontífice sustituyó la plataforma móvil usada por su predecesor, Juan Pablo II, por el antiguo altar "para no alterar la belleza y la armonía de esta joya arquitectónica".

Calificada por Juan Pablo II como "santuario de la teología del cuerpo humano", la Capilla Sixtina es el lugar donde se celebran los cónclaves para elegir Papa. No es el primer paso que el actual Papa da hacia atrás. Benedicto XVI ya emitió un decreto en julio para ampliar el uso del latín en la liturgia, desaparecido tras el Concilio Vaticano. El próximo ritual que confía en rescatar del olvido son los himnos gregorianos que anteriormente acompañaban la celebración de la liturgia.

Semana anticlerical

La recuperación de la tradición desfasada ha sido recibida con indiferencia y ha generado escasas reacciones, incluso en Italia. La respuesta más contundente ha llegado del ámbito universitario. Un centenar de profesores y alumnos de la universidad romana La Sapienza, de Roma calificaron ayer de "obscurantista" al Papa y pidieron que no asista a la inauguración del año académico, el próximo día 17.

Quienes se oponen a la visita papal han convocado una "semana anticlerical" y han colgado pancartas con "Fuera Ratzinger". Los críticos señalan que el Papa considera "justo el proceso de la Iglesia contra Galileo" y que es el "artífice" del retraso cultural.