Archivo de Público
Miércoles, 16 de Marzo de 2011

El desastre arrasa parte de la economía

PÚBLICO ·16/03/2011 - 01:00h

Seguros: Calculando daños

Las aseguradoras y reaseguradoras mundiales advierten de que es pronto para calcular el coste del desastre. Según las estimaciones iniciales de AIR, el coste que tendrían que asumir por estas compañías estaría entre los 15.000 y los 35.000 millones de dólares (alrededor de 25.000 millones de euros), sin contar los daños del tsunami. La mayor parte de las pérdidas estarán en el balance de las aseguradoras japonesas, ya que, a diferencia de sus competidoras en otros países, tienden a quedarse con los seguros y no los venden. Con todo, la catástrofe pasará factura a las reaseguradoras europeas. Según los cálculos de Citigroup, Munich Re y Swiss Re son las más expuestas, con 2.000 millones de euros cada una, de los que pueden haber perdido casi la mitad.

Eléctricas: Un empuje a las renovables

El cuestionamiento de la seguridad de la energía nuclear ha puesto en la cresta de la ola a las energías renovables. Por segundo día consecutivo, las compañías del sector verde se dispararon en Bolsa, con una media del 27% de subidas. La española Solaria, productora de placas fotovoltaicas, se revalorizó un 27%. Su homóloga alemana, Solarworld, ascendió un 23% en Fráncfort. También las productoras de turbinas para molinos de viento vieron multiplicarse sus cotizaciones

Energía: Varapalo al uranio

El uranio, uno de los productos más preciados del mundo, cayó ayer un 6,67%, ante la previsión de que los programas nucleares se frenen en muchos países. Expertos del sector creen que caerá otro 26% en los próximos meses. Por contra, los futuros del gas se dispararon, a la espera de que sea una de las fuentes más demandadas en Japón, ya que puede reemplazar hasta en un 70% la demanda de energía nuclear. Esto redundaría en beneficio de la francesa GDFSuez, que tiene instalaciones de gas en el continente asiático. Los expertos calculan que los precios del gas subirán entre uno y tres años después de la tragedia.

Materias primas: Adiós a los récords

Las agresivas posiciones que cientos de especuladores estaban manteniendo sobre las materias primas se deshicieron ayer con rapidez ante la demanda de los clientes institucionales de hacer efectivas las inversiones en las que acumulaban más ganancias. El maíz se desplomó en la sesión un 4,5% y el trigo cayó a sus mínimos de los últimos siete meses. Japón es el primer país comprador del mundo de maíz, el tercer importador de soja y el quinto mayor comprador de trigo. Además, los países importadores de productos japoneses advirtieron ayer de que comenzarán a realizar rigurosos controles de radiactividad y pueden comenzar a comprar los productos en otros mercados. El arroz, uno de los productos básicos en la dieta japonesa, sí que podría subir de cara a suministrar alimento a la población damnificada, pero al ser uno de los pocos alimentos que no tiene derivados que coticen en bolsa, tardarán en apreciarse estos cambios.

Chips: Peligro de suministro

Japón suministra casi el 15% de los ordenadores y aparatos electrónicos mundiales. Además, el 35% de las tarjetas de memoria NAND que se consumen en el mundo salen de Japón. Una de las compañías más afectadas es Toshiba, que ayer se precipitó en bolsa casi un 20%. Los analistas esperan al menos dos semanas con cortes en la electricidad.

Motor y consumo: Impacto de ida y vuelta

Las pérdidas en el sector del motor, con las fábricas cerradas al menos hasta hoy, son aún difíciles de cuantificar. Aunque Nissan, Honda y Toyota son grandes compañías exportadoras, la demanda europea y estadounidense no será suficiente para compensar la caída en la demanda nacional japonesa. Eso sí, las fábricas se verán obligadas a construir de nuevo miles de automóviles ya pedidos y que han sido destruidos por el impacto del tsunami, mientras esperaban ser embarcados. Esto producirá un repunte en la demanda del acero, así como de los metales preciosos. En otros sectores del consumo, como el lujo, donde Japón es el mercado más rentable, se verán resentidos. Inditex y Mango se han visto obligadas a cerrar varias tiendas en el país.