Domingo, 13 de Enero de 2008

La misa antigua vuelve cuando menos se espera

ENRIQUE MIRET MAGDALENA ·13/01/2008 - 21:34h

La misa no solo es el recuerdo de la Pasión de Jesús, sino un acto religioso fundamental del cristianismo, en parte recuerdo y en parte acto religioso básico.

Acto que, de un modo u otro, ha existido siempre con las variantes de la situación de la religión de Cristo en cada época. Y por eso celebrado, por ejemplo, durante las persecuciones romanas en las catacumbas, huyendo en este caso de la persecución de la autoridad pagana.

Durante siglos el respeto al recuerdo de la presencia de Jesús-Dios se manifestaba en que el celebrante se colocaba de espaldas a los fieles. Idea o costumbre que cambió con la celebración del Concilio Vaticano II hace casi medio siglo. Era una muestra equivocada, pues la religión debe acercarse al pueblo y no apartarse de él.

Cuando se esperaba que el actual Papa respetaría todo lo decidido en el concilio citado, nos vemos sorprendidos con todo lo contrario en la liturgia de la misa.

Y católicos y no católicos, o creyentes y no creyentes, se encuentran sorprendidos porque donde se esperaba una aplicación abierta y renovadora, nos encontramos con todo lo contrario.

Al menos leyendo las entrevistas que le hizo, siendo cardenal, el periodista alemán Sewald, algunas muy abiertas y realistas ante los problemas de la Iglesia, permanecen en el silencio sin hacer nada de lo que se esperaba, ya que auguraba una modernización que no llega.

Este Papa va de sorpresa en sorpresa para mal de la religión.